Manual de buenos modales para usuarios de Blackberry I

Nadie duda que el Blackberry es un gran invento. Una poderosa herramienta de comunicación que nos facilita la vida. Pero no debemos exagerar. El uso intensivo del aparato, que ya se parece más a una adicción o a un vicio que a una necesidad, empieza a generar molestias que amenazan las relaciones personales, la convivencia y la vida en comunidad.

Como aporte a la prevención de males mayores he iniciado la redacción de una especie de “Urbanidad de Carreño para usuarios de Blackberry” que busca reducir riesgos y malestares y que aspiro a que ustedes me ayuden a completar y divulgar.

Vamos con los primeros 10 apuntes de mi libreta:

  • No es cierto que se deba atender al Blackberry por sobre todas las cosas.
  • Es muy peligroso, para su vida y la de los demás, chatear por Blackberry mientras conduce.
  • Es de mala educación chatear o responder correo electrónico por Blackberry mientras se participa de la sesión de una junta directiva, un comité de coordinación, una conferencia, simposio o seminario-taller.
  • Constituye absoluta falta de respeto chatear por Blackberry mientras se conversa frente a frente con otra (s) persona (s).
  • Es considerado de mala conducta revisar el correo, los mensajes de texto o el chat, justo en la mitad de una película.
  • Se viola el derecho a la intimidad de las personas al leer o intentar leer los mensajes de Blackberry del vecino ya sea de reojo, por encima del hombro o mientras va al baño.
  • Es de muy mal gusto llevar Blackberry al inodoro. Puede ser muy peligroso si, además, uno se mete con la Blackberry a la ducha o a la tina.
  • Si no puede vivir cinco minutos sin Blackberry por lo menos desactive la función “ruidoso” para evitar que su Blackberry timbre por cualquier cosa. Hay que considerar la salud mental de familiares, amigos y compañeros.
  • Si decide escribir mientras camina, tenga mucho cuidado. Recuerde que los andenes y calles de nuestra ciudades están llenos de huecos, alcantarillas sin tapa, bolardos, vendedores ambulantes, raponeros y atracadores.
  • No acostumbre a sus Jefes a contestar los mensajes que les da por enviar pasadas las 10 de la noche, los sábados por la tarde, los domingos y lunes festivos. El Blackberry se inventó para facilitar la comunicación, no para revivir la esclavitud o prolongar la jornada laboral sin pago de horas extras. Si ya los acostumbró es hora de convencerlos de que, por lo menos, paguen la cuenta.
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