El caso @elespectador y @elespectadorcom

Por: Renata Cabrales (@cabralita)

“Oficialmente estamos en @elespectadorcom. Seguiremos intentando recuperar @elespectador”. Con este “tuit” El Espectador, medio de comunicación colombiano de gran trayectoria, comenzó una nueva historia en Twitter después de varios intentos por recuperar su cuenta o, más bien, su marca, (@elespectador), suspendida el pasado 13 de septiembre.

Con el ánimo de que las experiencias adquiridas no se queden entre aquellos que hicieron eco de la noticia a través de la misma plataforma de microblogging, les comparto algunos detalles y, lo más importante, lecciones de lo aprendido.

La historia tras el cierre

Todo empezó cuando un fiel seguidor del medio tuvo la idea de crearle una cuenta en Twitter. Según Leonardo Rodríguez, director de www.elespectador.com, “la cuenta fue creada hace mucho tiempo, el usuario o usuaria nunca mostró un interés dañino”. Así fue, lo que la audiencia leía era un “feed” de las noticias que publicaba El Espectador.

Hace un tiempo el prestigioso medio trató de recuperarla, pues entendieron que de nada servía una cuenta que no conversara con su audiencia, un espacio “autista”, como bien lo describió  el bloguero colombiano Víctor Solano. Quien creó la cuenta sólo seguía a Fidel Cano, director del diario impreso, desde donde le enviaban mensajes directos (DM) a quien, finalmente, nunca cedió la cuenta @elespectador

“Hace un año comenzamos a contactar al dueño (a) de la cuenta. Como sabes, Twitter no estaba muy fuerte acá (en Colombia), así que empezamos lento. Siete meses después nos envío un DM preguntándonos que si queríamos su manejo; le contestamos que sí, pero nunca volvió a dar respuesta”.

Y como hacer RSS no es un delito, tal y como respondió Twitter, después de que El Espectador presentará registro de marca y de dominio web en Colombia, el único camino que quedó fue suspenderla. El Espectador no contó con que no fueran a ser notificados a tiempo por el servicio de microblogs, lo que generó diversas inquietudes por parte de los seguidores del medio.

“Tuits” que enseñan

@camilomontoyaye: Y a propósito: ¿cómo es posible que El Espectador no tuviera una cuenta oficial en Twitter? ¿Cómo no lo denunciaron antes? ¿Qué pasaba?

– Pues Camilo tiene razón en algunas de sus inquietudes. El periódico se equivocó al no publicar una nota aclaratoria sobre la situación, una vez la noticia saltó a la red, ya que no todos los usuarios seguían a @fidelcanoco, quien twitteó que ya había explicado la situación: @fidelcanoco: @CamiloMontoyaYe Lo he contado mil veces. No manejábamos esa cuenta y venimos en batalla por recuperarla.

@julianhdez: enterarse que la cuenta de @elespectador es falsa es tan frustrante como cuando supe que el Niño Dios era mi mamá.

–  Lección para Twitter, que hasta el momento certifica en la mayoría de ocasiones cuentas de celebridades. Debería proceder de la misma forma con cuentas corporativas, sin importar si son de medios o no.  Se trata de proteger a la audiencia en la medida de sus necesidades.

@leorod4: @csanabria Era un RSS manejado por un tercero que en su momento se adelantó al nombre. Hicimos un proceso de varios meses.

– Un tercero (a) audaz, comprometido y, al parecer, sin intención de dañar la marca. Una muestra más de que debemos trabajar con y por la audiencia. No sigan subestimando a los usuarios.

@hectorhenry17: @Leorod4 Mejor dejen de perder tiempo, creen una cuenta al estilo “Breaking News”. Mientras solucionan el inconveniente, pierden clics.

– Es un hecho, El Espectador perdió tiempo valioso al “aplazar” la importancia que estaba generando Twitter en términos de difusión, participación, interacción y visibilización, eso sin contar los clics. Hace un año sus particularidades ya eran contundentes.

@elespectadorcom: Ha sido un día duro. Espero merecer el descanso. Gracias a los 856 amigos que hoy se unieron.

–  Bien dice la consabida frase de cajón: “nunca es tarde para empezar”, y en Twitter aunque también aplica, los medios no deben demorarse mucho.

Frases claves de Leonardo Rodríguez (@leorod4)

–       “Fidel Cano entiende Twitter mejor que muchos jóvenes de la redacción”.

–       “No hay internet y papel, hay marcas, y eso es lo que tenemos que asumir”.

–       “El síndrome de la primera página todavía prevalece, se desconoce la fuerza de los enlaces, las redes y los buscadores”.

–       “En internet nadie es dueño absoluto de nada, todo se comparte”

–       “En tres días llevamos casi 1.500 seguidores en la nueva cuenta, la gente reconoce que hablamos abiertamente”.

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PD: Gracias a @andresgodoy preciso que Twitter también ha certificado ya algunas empresas, por ejemplo @bomberosbogota. Conozca el proceso para certificar.

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