Ley para castigar a conductores embriagados

Por Rubén Darío Mejía Sánchez

Bogotá, 06  Octubre RAM La noticia que dio el ministro de transporte, Germán Cardona sobre la presentación de un proyecto de ley a consideración del Congreso de la República para castigar fuertemente a las personas que conducen en estado de embriaguez y causan accidentes con herido y víctimas mortales, se puede calificar como la gran noticia, porque hasta el momento un gran número de ciudadanos han hecho caso omiso a los llamados de las autoridades para que al ingerir licor entreguen las llaves.

La medida buscará que se acaben en el país los niveles de alcohometría y que por lo menos quienes cometan una infracción en tal sentido sean detenidos por lo menos 24 horas sin derecho a excarcelación, mientras que los jueces deciden que se debe de hacer con el sujeto en mención.

Las cifras de personas que han perdido la vida al ser atropelladas por estos conductores irresponsables son bastante amplias y lo peor del caso es que las autoridades no tienen una herramienta para castigar a los infractores y todo se ha dejado a la libre interpretación de la ley que den los jueces, como se ha visto en los últimos meses, cuando a los infractores se les ha castigado con penas bastante disimiles, después de haber segado la vida de personas en su mayoría menores de edad.

Se ve con estupor como en varias ciudades del país, los conductores de motos se reúnen alrededor de bares y cantinas a celebrar los diferentes acontecimientos y luego de estar bastante tomados, salen a recorrer las calles y las vías, sin importarles la vida de sus propias familias que en muchas ocasiones llevan en el mismo automotor.

Este anuncio que hace el ministro Cardona es bastante alentador, porque los borrachitos de turno no van a tener la oportunidad de sobornar a las autoridades para que los dejen ir a pesar de haber causado destrozos y haber cegado vidas humanas. Aunque tarde la medida, es buena y sería bueno que los congresistas no le pusieran ahora trabas a esta ley que si es importante tratar otros temas que tienen que ver con la vida cotidiana del país, esta debía de tener prioridad.

Sabemos que habrá contradictores y que como dicen, hecha la ley, hecha la trampa, pero la cosa debe ser drástica y castigar fuertemente a quienes cometan el delito de asesinato, porque en eso es en lo que se convierten los que conducen en estado de embriaguez. También sería bueno que el Gobierno tomara medidas para castigar igual de duro a quienes no quieren respetar la ley y se dedican a contestar por teléfono celular y a chatear mientras están al frente del volante.

Hace poco se conoció un estudio en el que se afirmaba que la persona perdía capacidades de maniobrar un vehículo no solo bajo los efectos del licor, sino también cuando hacía otras cosas como hablar por teléfono y distraerse conversando con su acompañante del lado, lo que está prohibido para quienes conducen un vehículo de servicio público.

Se espera que con la aprobación de esta importante ley, los fines de semana y las fiestas de fin de año y regionales dejen de ser una pesadilla que solo deja dolor y llanto además de luto en la población colombiana.

  Share: