Proyecto anticorrupción

Por: Ruben Dario Mejía
De verdad que vivimos en el país de Macondo, contamos con un Congreso de la República que trata de mostrarse con un buen trabajo y se queja como en el comienzo de esta legislatura, lo hizo el Presidente de esa célula legislativa Armando Benedetti, pidiendo de urgencia que el Gobierno presentara los proyectos de ley que tuviera en mente para ser estudiados y aprobados cuanto antes.

Cuando el Ejecutivo presenta tres o cuatro temas importantes como la Ley de Víctimas, de Regalías, la Salud y uno de los proyectos más importantes como es el de Anticorrupción, comienzan a presentarse las trabas pertinentes, porque “nos perjudican”, “no nos gusta” o “hay que hacerle los ajustes que de verdad nos conviene”, por parte de los Honorables Padres de la Patria.

Llama la atención una caricatura de este lunes festivo de Valmez, en el diario El Tiempo en la que el periodista le pregunta a un damnificado por el invierno que si espera ayuda del Gobierno y este le contesta que no, espera es ayuda de los conservadores, sin lugar a dudas el verdadero damnificado y con el agua hasta el cuello es nada más y nada menos que el proyecto anticorrupción, el que ha encontrado cualquier cantidad de tropiezos y en especial por parte de los hermanos godos. El fin de semana estos salieron a decir a la prensa que ellos no eran responsables de lo que estaba sucediendo y que iban a estudiar detenidamente el proyecto para darle su respaldo, pero será cuando le hagan los cambios necesarios que no perjudiquen a muchos de sus allegados.

El Presidente Santos sale a decir con bastante alegría ante la opinión pública que presentará el proyecto anticorrupción y lo hace exactamente cuándo Bogotá se debate ante el más grande escándalo por el carrusel de la contratación que tiene en aprietos al alcalde Samuel Moreno, a su hermano Iván, al Contralor y a varios funcionarios del Distrito Capital, y porque no decir algo sobre la gravedad de Fondelibertad, del que dice la Directora de la ONG País Libre, Olga Lucia Gómez que durante la administración de Harlan Henao, hubo un gran afán por reducir las cifras de los plagiados y agrega que hay que investigar a los gaulas y todos los dispositivos antisecuestro administrados por esta entidad.

Corrupción es una palabra bastante grave y es una enfermedad que se está carcomiendo a nuestra sociedad y principalmente a las entidades del Estado, pues se conoció que en más de una entidad que tiene que ver con lavado de activos, se presentan anomalías que no se han investigado y que lo que se ha investigado en la Dirección Nacional de Estupefacientes no es ni la tercera parte de lo que debe de hacerse.

Sería bueno que los congresistas del glorioso Partido Conservador fueran fieles a sus fundamentos y respaldaran este proyecto de ley para erradicar esa maleza que acaba con el buen nombre de los colombianos en el exterior.

A Colombia lo habita un gran número de gente buena, pero son pocos los que se apoltronan en los cargos públicos, no para ayudar a sacar al país adelante, sino para robar y desprestigiar al país.

No podemos hablar de todos los funcionarios públicos como corruptos, no de toda la policía, no de todos los entes del Estado, pero si es bueno erradicar ese mal lo más pronto posible, pero seguimos haciéndonos la pregunta, ¿porqué algunos Honorables Padres de la Patria ponen tantas trabas para que la rueda del bien siga rodando?

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