La encrucijada económica

Por: Hugo Belalcázar Lucero

Colombia ha venido presentando un déficit fiscal que ha sido financiado con créditos internos y externos. Las perspectivas de este déficit se han acrecentado enormemente con la calamidad del invierno. El Gobierno acaba de decir que las reconstrucciones, reparaciones y auxilios a los damnificados tendrán un valor de unos 10 billones de pesos. Esta erogación es insalvable, tendrá que hacerse. De otra parte nuestros políticos están empeñados en imponer la llamada ley de víctimas cuyo costo fiscal no ha sido precisado, pero sobre el cual se ventilan cifras enormes. Todos estos costos tendrán que ser financiados con recursos de siete posibles fuentes:

1) Incremento de Impuestos . – A este respecto, está bien encaminada la idea de gravar específicamente las exportaciones de bienes que han experimentado súbitamente enormes incrementos en sus precios internacionales. Es bueno que el país participe de las ganancias extraordinarias que están recibiendo las empresas que exportan estos bienes. También podría considerase el restablecimiento del impuesto al exceso de utilidades. En el país existen sectores monopolísticos, como el de las instituciones financieras, que detentan utilidades que continuamente escandalizan al público, y que también deberían ser gravadas en forma puntual.

2) Reducción de exenciones tributarias.  – En la encrucijada en que se encuentra el país, no deberían ser muchas las actividades que justifiquen exención de impuestos. Está bien encaminada la idea de reducir o eliminar las exenciones.

3) Reducción general de gastos. – Se deberían tomar medidas de reducción del gasto fiscal mediante medidas similares a aquellas que han tomado o tendrán que tomar las economías de Europa que se encuentran en dificultades por causa de sus excesivos gastos. Podrían, por ejemplo, reducirse los salarios, pensiones y demás gabelas que tienen los congresistas y los magistrados de las Cortes. Para el próximo año no debería haber incremento de salarios del sector público.

4) Traslado al fondo de reconstrucción, de las asignaciones ya aprobadas en el presupuesto nacional, para atender renglones de gastos de menor prioridad que aquellos que nos han sobrevenido. Muy pocas de esas asignaciones tendrán mayor prioridad que las que se destinen a atender los desastres.

5) Venta de Activos de la Nación.- Estos Activos son como un ahorro que han hecho los colombianos. Ha llegado el momento de utilizarlos!

6) Créditos Nacionales. – El Gobierno debería emitir deuda en moneda colombiana, es decir en pesos, para recaudar fondos para la atención del desastre. Esta es unas operación que no causa inflación.

7) Créditos Internacionales. – Estos son recursos nada recomendables. En primer lugar son inflacionarios. De otra parte contribuyen a la revaluación del peso y en consecuencia perjudican al sector exportador, favorecen al sector importador, incrementan el desempleo y retardan el crecimiento económico.

Parecería que actuando en la forma que acaba de esbozarse podríamos sobrellevar la calamidad que nos ha ocurrido.

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