Que el que rompe pague

El Gobierno y el Congreso andan pensando en este momento de donde van a sacar los recursos que se necesitan para ayudar a los casi dos millones de damnificados que va dejando el invierno.

El presidente Juan Manuel Santos dio la orden de preparar la declaratoria de una “Emergencia Social”, lo que en la práctica significa que van a imponer un impuesto especial para sufragar los gastos de la emergencia. Impuestos que, como sabemos, empiezan siendo temporales y se convierten en permanentes.

Así las cosas y antes de que nos claven a todos, como ocurrió con el 4 X 1000, propongo que ese impuesto temporal, sea nuevo o una sobretasa, lo deban pagar las empresas que afecten directa e indirectamente el medios ambiente.

A vuelo de pájaro se me ocurren las empresas de minería en socavón o a cielo abierto, las canteras, los contaminantes de ríos y quebradas, las madereras, las generadoras de energía, las petroleras, etc.

La idea, es que los principales causantes del deterioro ambiental que ha tenido las consecuencias que nos tiene a todos con el agua al cuello, asuman los costos de reparación de los daños que causan.

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