No estoy loca. Soy mujer.

Mi  hermano dice que estoy medio loca. Lo repite una y otra vez, al punto que ya se le está pegando (como una canción) a mi mamá.  Bueno, tanto es así que llega un mom

ento donde reflexiono, lo pienso y cómo qué lo pongo en duda ¿estaré loca enserio?

Es que esos cambios de ánimo, que esas lagrimas sin razón, que te encierras, que el silencio es tu mayor grosería y que, y que… y así… Él no entiende que no es que este loca, es solo que cada mes se repite algo en mí que no puedo controlar.

Y es que de repente, luego de esforzarme todo el mes por cuidarme y adelgazar, llega un día en donde una ansiedad irreal se lleva por delante cualquier razón, se desata y como y sigo comiendo, y sigo comiendo y en una semana me he tragado todo el esfuerzo del mes.

Sin ninguna razón, aparte de la naturaleza ingrata, mi cuerpo empieza a crecer. Si. Crece. Mis “lolas” se ven  enormes (además que duelen como un demonio), mi barriga da vergüenza, las piernas, los brazos, la cola y todo en el espejo y en lo ropa se ve tres veces más enorme de lo que es el resto del mes y de repente; soy un mastodonte. Es probable que se me hinchen las manos y los pies y pues como un pequeño bono, mi cara se brota como una adolecente confundida y sin norte. ¿Loca?

Mi locura, siente cólicos. Y si bien no soy de esas mujeres que los cólicos las tumba y las deja en cama un par de días, a mí –los cólicos-  se me bajan a la espalda y a las piernas. Así que eso duele. Tras que estoy físicamente horrible y que ya eso pesa y duele, tengo que cargar con otro dolor. ¿Loca?

El desequilibrio hormonal de esos días me arrastra porque como si fuera poco también es normal que tenga por esos días, problemas de sueño y fatiga. No tengo la menor idea de cómo manejar la inestabilidad emocional que llega y más bien me maneja a mí. Los cambios de humor y los estados depresivos y de estrés son normales, tanto, que no los entiendo y tratando de descifrarlos me hago un ocho. ¿Loca?

Claro, parezco loca tratando de no aceptar que la única solución para que una vez al mes me ponga sentimental y la vida me duela más y me angustie sea resignarme. Parezco loca tratando de manejar en medio de mi estado de irritabilidad, depresión, ansiedad, enfados, agresividad, llanto fácil, intranquilidad, disminución de la memoria y capacidad de concentración y falta de autocontrol; la nostalgia, la confusión, los miedos, el futuro, el pasado, el gato, el delfín, los niños, mis abuelos, mis amigas, mis primas, la alfombra, un amor, tres amores, mis examores, MI HERMANO, los sueños, los desaciertos, la lluvia, los ojos verdes, los ojos felices, las sonrisas tristes, irme, quedarme, ¿cómo?, los  unicornios, las sirenas, escribir, leer, twitear, trabajar, dormir, vivir, ser feliz.

Claro, es que él no lo entiende. El no entiende porque su cuerpo, su mente, sus sentimientos, su todo es el mismo durante todo el año. No cambia, no sube, no baja. No nada. Mientras yo, yo todo. Así que creo que no estoy loca, simplemente soy una fucking mujer de veintiséis años, gracias.

@princesasamaria

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