El tiro por la culata

El evidente afán del Ministro-Candidato por desprestigiar a todo aquello que le huele a uribismo, particularmente a los partidos Conservador y de la U, puede causar un efecto bumerang que termine enredando la agenda legislativa del Gobierno de Juan Manuel Santos. Poco a poco crece el número de congresistas que no entienden la contradicción del funcionario de tratarlos como delincuentes en los medios de comunicación, al tiempo que les pide votar favorablemente las iniciativas gubernamentales.

Sería bueno que el Ministro hiciera sus acusaciones de corrupción con nombre propio para evitar reacciones en cadena. Sería bueno que los acusados salieran responder por sus actos en lugar de quedarse callados.

  Share: