Manual de convivencia celular, borrador para observaciones

Por: Ricardo Galán

El teléfono celular, como ningún otro artefacto, se ha convertido en parte de nuestra vida. Es como una nueva extensión del ser humano. En ocasiones, lo usamos con mayor frecuencia que algunos órganos de nuestro cuerpo. El cerebro, por ejemplo.

En Colombia, dice la sabiduría popular, hay más celulares que gente. Una encuesta del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones revelada esta semana parece demostrarlo:  “El 94% de las personas de 25 a 34 años tiene un teléfono celular y cada día menos personas salen de su casa u oficina sin llevar su celular en la mano”, dice.

En América Latina, revela un estudio publicado por la firma de investigación de mercados “Informa Telecom & Media” el primer trimestre de 2011 terminará con una penetración de la telefonía móvil del 100 por ciento. Eso significa que dentro de dos semanas habrá tantas líneas celulares activas como habitantes en la región.

Como Dios, el celular está en todas partes. Sólo que a diferencia de Dios, que está ahí pero no molesta, hay unos usuarios que francamente incomodan, estorban, irritan, exasperan y amenazan cuando usan su teléfono celular.

¡Necesitamos un “Manual de Convivencia Celular”!

Como una contribución a esa causa, Libreta de Apuntes inicia hoy la publicación de este primer borrador para observaciones. La idea, como siempre, es que entre todos, lo vayamos revisando, corrigiendo y aumentando. Aquí vamos:

Primera regla universal: el celular, como el cepillo de dientes, la ropa interior y la novia es personal e intransferible. Salvo autorización expresa de su dueño está prohibido contestar llamadas entrantes, fisgonear en las llamadas perdidas, respondidas y enviadas; en los mensajes de voz o de texto o en la lista de contactos en teléfonos ajenos.

Segunda regla universal: la carga de minutos y batería es responsabilidad exclusiva del propietario de cada celular. No es bien recibido dárselas de vivo y portar un teléfono descargado para usarlo como disculpa para gorrearle minutos y energía a propios y extraños.

Tercera regla universal: No se vale echar en el bolsillo o la cartera el teléfono olvidado por alguien durante una reunión de comité, junta directiva o almuerzo de trabajo con la disculpa de que “como es igualito al mío” me confundí cuando en realidad lo que busca es actualizar o ascender a categoría smartphone gratis porque está cansado de que lo miren como a un indio cuando habla por su viejo y maltrecho “celular flecha” de toda la vida.

Cuarta regla universal o principio bumerang: No es correcto que, por ahorrarse unos pinches miles de pesos, haga la reposición de su celular en “el mercado del robado”. Recuerde, mañana la víctima puede ser usted.

Quinta regla universal: como su antecesor el teléfono fijo, el celular se inventó para acortar distancias, no para alargar conversaciones.

Recuerde, todos los teléfonos celulares, por perratas que sean, traen micrófono incorporado razón por la cual no hay necesidad de gritar.

¡Importante! Si no quiere que quienes estén cerca a usted sepan que su novia o su jefe lo están regañando, bájele al volumen del auricular. A pesar de las chuzadas, las conversaciones telefónicas se siguen considerando privadas.

Usar el celular en buses, busetas y transmilenios puede ser perjudicial para la salud. Hay atracadores al acecho. Aquí a la gente la matan por robarle un celular.

Conversar en un ascensor puede resultar en un desgaste innecesario de minutos, tiempo e imagen. Al otro de la línea no le escucharan gran cosa, luego tendrá que repetir la llamada. En el ascensor, sus gritos molestarán a sus compañeros de viaje en vertical.  Y, como seguramente se bajará en el piso equivocado, tendrá que enfrentar las burlas de quienes lo pillarán apenas vean su cara de pendejo.

Damas, por favor, ubiquen el celular en la parte de arriba de sus bolsos. Sobre todo en aquellos del tipo maleta de viaje transcontinental en los cuales suelen llevar su casa a cuestas. Tengan en cuenta que al tener que desocuparlos mientras escarban en busca del aparato que no para de timbrar, pueden dejar al descubierto sus más íntimos secretos como la prueba de embarazo, las medias de repuesto o el Botox.

Señores, por favor, seleccionen muy bien el bolsillo en donde cargan sus celulares. Se aconseja descartar aquellos ubicados cerca a la bragueta. Recuerden lo importante que es la primera impresión y eso, que se sepa, ni vibra ni timbra. Evite que ellas crean que usted es un depravado o que tiene prótesis. ¡Jamás le darán la oportunidad de demostrar su inocencia!

Si no va a contestar no deje que su celular timbre a ver que agote primero, si la batería o la paciencia. Dele paso al buzón de mensajes.

A propósito de mensajes. No intente dejar en un mensaje o en una serie de ellos, el contenido completo de la conversación que pretendía tener. Nadie lo escuchará. Basta con dejar su nombre y número para que le devuelvan la llamada.

Por mas sofisticado que sea, el celular es sólo eso un celular y no un equipo de sonido para poner las canciones de la Princesa de Oriente o los Corridos Prohibidos a todo volumen disfrazados de ringtone.

Aunque el celular es portátil y portable no quiere decir que usted tenga que caminar por toda la oficina o darle vueltas a la sala de juntas mientras habla por teléfono. Si se tiene que retirar, para conservar su privacidad o no interrumpir una reunión hágalo, pero antes, por favor, avise si piensa regresar.

 

 

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4 comments

Yo agregaría: 1. Una regla universal para los hombres: si le marcan a una mujer, marquen 2 veces. Ya se sabe que nosotras las mujeres nunca encontramos el celular en la primera llamada. 2. Esta es mas una recomendación, solo aplicable para casos puntuales: teniendo en cuenta que contestar el celular también puede llegar a ser un acto de responsabilidad, vale la pena recomendar a los Jefes que no siempre es necesario llamar la atención de sus empleados por no contestar el celular inmediatamente… el celular, al menos que la oficina lo pague, como bien lo dice la columna, es de es uso personal. 3. Si uno no contesta a la segunda vez que le marcan al celular, seguramente es porque uno no puede contestar. No hay necesidad de que quien hace la llamada, se prenda a marcar obsesivamente. 4. Otra regla universal: quítele el volumen al celular, cuando entre a una reunión. Por favor. 5. Si va a contestar el celular durante una reunión, preferiblemente salga de la sala, y no se ponga a hablar bajitico tratando de que al otro lado de oigan, mientras distrae la atención de todos a asistentes. 6. Use el manoslibres.

Elementos para agregar:
1. Las conversaciones en persona son mas importantes que contestar Twitter, un mensaje de texto, actualizar el perfil de Facebook o mirar el correo desde el movil.
2. Mientras se conduce un vehiculo, hablar por celular, enviar mensajes de texto, navegar en internet, usar las aplicacion de geolocalizacion y todo lo demas, son practicas peligrosas que lo convierten a uno en una persona desconsiderada con las seguridad y bienhestar de los demas.
3. El estilo no lo da el telefono, lo dan las buenas practicas y la calidad como persona, se puede ser digno con un celular modesto, pero siempre se puede ser un iguazo con telefono caro.
4. El microfono de los telefonos los diseño alguien que sabe, no es necesario girar el celular cada vez que se habla y mirar la pantalla para contestar, tampoco se necesita la mano para taparlo.
5. A menos que tenga videollamada (algo que en nuestro pais no funciono), no gesticule, ni se mueva de arriba a abajo, su interlocutor no lo esta viendo y queda en ridiculo con aquellos que le rodean.
6. No descargue la rabia contra el equipo, si algo sale mal, generalmente el error es del operador (o sea usted) que no tiene la mas remota idea de como se usa el aparato.
7. No es sabio demostrar en publico que su telefono es mas inteligente que usted.
8. El telefono movil es una herramienta, no sea pretencioso con ella.
9. Usar un telefono "smart", que no tiene minutos, ni plan de datos, muestra que se es alguien que solo aparenta, compre un equipo mas sencillo si no puede pagar un plan, y con ese ahorro, haga feliz a su familia.
10. No es cierto que a los 10 años, sus hijos necesiten un telefono mejor que el suyo, ellos no producen dinero con el, y a los amiguitos siempre los podra ver en el colegio, o que le visiten en la casa.
11. Si usa un telefono prestado, procure limpiar la grasa facial que dejo marcando la pantalla del otro, es desagradable mirar esas pantallas de imagen corrida por la mancha que dejo su rostro (mas en un telefono tactil).

Si se me ocurren mas, despues vuelvo y paso.

Señor, Señora, Recuerde que no todos los celulares sirven para videollamada, es mas usted no creo que quiera pagar la suma que vale ese servicio, por lo tanto, no es necesario que gesticule en exceso, manotee se pasee como un condenado o realice toda clase de gestos mientras habla, su interlocutor no lo podra ver.

Otra perlita, Nada mas molesto que escuchar tonitos como "etehijueputasiesfeo" en plena misa justo cuando todo el mundo esta de rodillas y el cura dice "Haced esto en memoria mia".

Y unita mas, el celu no es un juguete para fastidiar al personaje al que estando a unos pocos metros le timbramos solo para verlo como mete su mano al bolsillo ojala teniendo un monton de paquetes que debe colocar en cualquier parte y cuando va a contestar le colgamos…

Mi aporte para el Manuel de Convivencia relacionado con los celulares, ahora que soy docente:

Prohibido para estudiantes de cualquier nivel, especialmente de educación básica y media (preescolar, primaria, bachillerato) y durante las clases. También para los docentes.

Prohibido que los padres lo suministren a sus hijos -supuestamente para ubicarlos – cuando en realidad los exponen en un país, donde matan por robárselo. Me refiero a menores de 12 años, porque casos se han visto.

Prohibido utilizarlo en una reunión de negocios porque significa que el cliente no importa o que sencillamente hay otro cliente más importantes y está al otro lado de la linea.

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