Un caso que reconforta

Luis y Santiago son siameses. Hijos de una pareja de jóvenes campesinos de San Marcos, Sucre, acaban de ser separados por un equipo científico del Hospital San Ignacio de Bogotá.
Esa es la noticia, importante por supuesto, pero lo realmente importante como lecciones de vida son dos testimonios de los protagonistas de la historia.
El primero es el de la joven familia que no quiere caridad o limosna, sino un trabajo que les permita a los padres sacar adelante a sus hijos.
El segundo es el del Director del Hospital San Ignacio. Interrogado por un periodista sobre el costo del tratamiento respondió: ” Eso es lo de menos. El resultado es lo importante. El procedimiento no solo ayudó a demostrar que el país está en capacidad de afrontar estos retos, sino que, gracias a él, hoy Luis y Santiago duermen cada uno en su cuna.”
Reconforta ver que aún nos queda algo de dignidad y humanidad en estas épocas en las que solo parecer interesar el poder y el dinero.

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