Castigo a los borrachos al volante

La irresponsabilidad de los ciudadanos en los últimos años es bastante delicada y en especial en un país en donde todo se celebra con licor y en donde hay que estar de acuerdo con las empresas licoreras que son las que patrocinan la mayoría de eventos culturales y deportivos.

Lo que está sucediendo con los conductores borrachos no tiene nombre, se acaba con vidas inocentes y a otros se dejan lisiados por el resto de su existencia y los responsables en condiciones difíciles se les otorga casa por cárcel o en el mejor de los casos, se les declara inocentes.

Hablar de delito culposo cuando se quita la vida a una persona no tiene nombre y mucho menos cuando los ilustres padres de la patria se hacen los desentendidos y no aprueban leyes duras para que los infractores sean castigados como debe de ser; se les olvida a los Honorables Padres de la Patria que una persona en estado de alicoramiento es un asesino en potencia y no estamos en la época que se comentaba como si fuera algo gracioso que Dios siempre cuidaba de sus borrachitos.

Con lo que ha sucedido en los últimos días, cuando un conductor de buseta borracho atropelló en la madrugada un carro particular, cegando la vida de tres jóvenes personas, luego el accidente absurdo de una oficial de la policía, quién por no dejar las llaves ahora ve su vida totalmente destrozada y el nombre una vez mas de la institución registrado de manera negativa en los medios de comunicación y dando mala imagen ante la ciudadanía.

No hay derecho que esto esté sucediendo cuando tanto los gobiernos locales, como al nivel nacional han invertido gran cantidad de dinero en campañas en los medios de comunicación, llámese radio, prensa o televisión. Los mismos medios se han dedicado a ser sus campañas propias, en hacer series como la que se está presentando en “Confidencial” del Canal Caracol, o en los diferentes espectáculos cuando se les pide a los que están ingiriendo licor que dejen sus carros en sus casas o que entreguen las llaves, cuando se habla de ser el conductor elegido para acompañar a quienes quieren estar en un momento de esparcimiento.

No queremos ser más papistas que el Papa, pero es importante decir las cosas claras como el chocolate debe ser espeso, debe haber castigo para quienes no quieren cumplir con la ley, pero principalmente debe haber leyes, no en el papel, sino en la acción, y no importa cual vaya a ser el castigo, sino que ya debemos de pasar muchas veces de lo pedagógico a lo concreto, porque para colmo de males, vivimos en un país en donde “hecha la ley, hecha la trampa” y los culpables de grandes delitos siguen deambulando por las calles. Son aterradoras las cifras de accidentes que se presentan por causas del licor y lo peor es que esto no está sucediendo solo los fines de semana, como lo informaron las autoridades, sino en las madrugadas de los lunes y de los martes.

Se cayeron dos intentos de proyectos presentados en el Congreso de la República, uno con la disculpa más absurda del mundo, que porque había sido presentado por el congresista Roy Barreras, quién no tiene muchos amigos en el Capitolio Nacional y el otro presentado por el Movimiento Político Mira, que porque se pidieron muchos años de condena a los “pobres” infractores, o será que muchos de los queridos Padres de la Patria son conscientes que están en la lista de esos infractores de la ley?

Lo anterior, es responsabilidad de todos y recordemos que para conseguir una verdadera paz se necesita la convivencia y ésta consiste en respetar los derechos de los demás en especial el de la vida. Esperamos que esta semana que se dedica a la reflexión no sea una semana de lamentaciones y que los que deben de conducir y llevar a tantos pasajeros y a sus familias, sean responsables y respeten las vidas de los que llevan y las propias.

Por Rubén Darío Mejía Sánchez
Reporteros Asociados Del Mundo
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