Isla de Providencia: entre el amor a la naturaleza, el turismo y el narcotráfico

Bogotá, mayo 15_RAM_.. – Este lugar paradisiaco, en el corazón del Caribe colombiano, gracias a su barrera coralina de 20 kilómetros, se debate hoy entre el amor a la naturaleza y el asedio del narcotráfico, que por diversos caminos aprovechan el “desempleo de la población más joven” para integrarlos al negocio.

A pesar de los esfuerzos de las autoridades en cabeza de la Fuerza Naval y la Policía, sus habitantes –isleños, continentales de muchas partes del mundo- observan impotentes cómo el flagelo de la droga golpea su entorno, sus hogares y aleja el turismo, principal fuente de ingreso.

La población está tan preocupada, que en varias ocasiones ha realizado marchas solicitando mayor presencia del Estado, tras denunciar que los carteles de la droga utilizan la Isla como puente en el negocio ilícito entre Centroamérica, el Caribe y los Estados Unidos.

“La carrera desenfrenada del tráfico de drogas, hoy tiene tras las rejas a hombres y mujeres de la Isla Providencia en las cárceles de Tampa, la Florida, New York y México, al igual que de Centroamérica y el Caribe”, manifestaron una decena de habitantes del lugar a Ecospoliticos.com que solicitaron la reserva de su nombre por seguridad.

Y lo peor, es que desde la institucionalidad no existe una solución inmediata al problema, en virtud que la generación de empleo es escaza y la  Alcaldía, hoy se encuentra limitada para generar trabajo, tras haber sido intervenida por la División de Apoyo Fiscal (DAF) del Ministerio de Hacienda.

Ante este panorama, los jóvenes entre 13 y 18 años encuentran la oportunidad de ganar unos cuantos dólares alimentando con gasolina las llamadas lanchas go-fast, o arriesgando sus vidas como tripulantes o capitanes de las embarcaciones rápidas, que mar adentro son perseguidas.

Este paraíso natural donde todo es ecología, donde los sentimientos de amor afloran en los bellos amaneceres y en las tardes con la música de la Isla se pierde como un “llanero solitario”, ante el embate del narcotráfico que persiste en su empresa de “ganar simpatizantes con la danza de los millones de dólares”.

Su presencia, provoca dolor, muerte, sangre, desintegración familiar y la pérdida de proyectos de vida de pequeños niños y niñas, algunas de ellas, protagonistas de la prostitución infantil en un lugar que “lo tiene todo pero a la vez no tiene nada”, como fiel reflejo de los efectos de la globalización: “arrasa con todo, incluyendo la identidad de un pueblo”.

Si bien, en las últimas semanas una acción de la Policía permitió la captura de 11 personas, 6 de ellas extranjeras, integrantes de los “carteles de la droga”, la acción de las autoridades no es suficiente para detener “el tsunami del narcotráfico que acaba con todo a su paso”.

 

Incluso, de aquellos que han pregonado que son incorruptibles”.

 

En la isla,  es común escuchar a los jóvenes hablar de embarcaciones, heroína, mercancía camuflada, correos humanos y hasta de armas. Algo que es sistemático –dice una madre de familia- que desde la puerta de su casa  le envía un  mensaje al presidente Juan Manuel Santos, al Ministro de Defensa Rodrigo Rivera y a los Altos Mandos Militares para que pongan en marcha un operativo sin precedentes en Providencia, que permita acabar de raíz el negocio del narcotráfico.

“Queremos infundir en lo muchachos valores,  el amor a la naturaleza, el trabajo honesto, la educación y la cultura. Sin embargo, los hombres malos -quienes pertenecen a los carteles de la droga- nos los arrebatan de los brazos- los hacen hombres a la fuerza y los convierten en delincuentes. Eso no lo quiero para mis hijos, ni los hijos de la Isla, expresa la mujer en medio de sollozos, a Ecospoliticos.com

Así las cosas, la Isla Providencia reclama una acción integral del Estado Colombiano, que se traduzca en generación de empleo, vivienda, educación y salud -cuyo sector tiene uno de los más altos índices de diabetes- en el planeta, en proporción al número de habitantes. De lo contrario, sus raizales “serán presos de la ilegalidad y del delito”. Algo que rechazan y que no quieren. No tienen las herramientas para hacerlo. Necesitan la ayuda del Gobierno. Desde el periodismo y este medio,  esta es una forma de hacer visible su drama diario.

Isla de Providencia

Por Unidad Investigativa.- Ecospoliticos.com

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