El portazo de Vladdo

Por: Ricardo Galán

Conozco a Vladdo desde chiquito. Los dos empezamos en El Siglo bajo la dirección de Alvaro Gómez Hurtado con quien se aprendían las reglas básicas del buen periodismo: escribir corto y claro. Dudar, no tragar entero. Preguntar, investigar y, sobre todo, escuchar.

 

Hicimos carreras paralelas. Él como caricaturista y yo como periodista. Pocas veces estuvimos de acuerdo, pero nos tolerábamos. De vez en cuando discutíamos algún tema o compartíamos algún dato. Vladdo fue el primero en decirme que los Macintosh eran los mejores computadores. Recomendación que demoré muchos años en atender. Vladdo tenía la razón.

 

Cuento esta historia porque desde que entró a Twitter, Vladdo se me convirtió en un desconocido. Después de años de criticar la radicalización en que había caído el país, terminó siendo el más radical que los radicales. De ser un tipo de buen humor, chispa punzante pero respetuosa se convirtió en un patán.

 

Vladdo acaba de cerrar su cuenta de Twitter. Me cuentan, porque dejé de seguirlo hace rato cansado de su intolerancia, que se fue dando un portazo. Me dicen que se fue porque no soportó los ataques que recibía a cambio de los suyos. Me dicen que se fue llamando idiotas a todos quienes no compartían sus posturas. Que vaina.

 

Que vaina que Vladdo no haya entendido la esencia de Twitter que es la misma de las redes sociales y los nuevos medios. La comunicación querido amigo, aquí y ahora, es de doble vía.

 

Vladdo, tenemos que “re-aprender” y aplicar lo que Alvaro Gómez no enseñó hace ya casi 30 años: escuchar. Hay que tolerar. Tenemos que ponernos en los zapatos del otro si queremos entender sus razones. Si queremos de verdad comunicarnos tenemos que asimilar los nuevos tiempos. Es tiempo de dialogar y eso, mi querido compañero de otros días, significa escuchar y argumentar.

 

Vladdo se fue de Twitter porque no entendió que Twitter es un medio caliente para cabezas frías. Que Twitter es ese mágico lugar en donde convergen y se funden las fuentes, los medios y el público. Que todos, en un segundo somos fuente, al siguiente público y un poco más tarde medio y receptor al mismo tiempo.

 

Vladdo no logró asimilar que en Twitter la clave está en compartir y que compartir significa dar y recibir.

 

Esta noche un Fake ocupa el lugar del Vladdo original. Una tragicómica manera de Twitter de enseñarnos que no importa cuan importantes seamos o nos creamos no somos indispensables. Que siempre habrá alguien dispuesto a ocupar nuestro lugar.

 

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5 comments

En medio del cierre de la Vladdomanía, me llega la noticia de las cosas que Ud.. escribió en su blog sobre mi salida en Twitter y veo que usa datos erróneos para informar mal.

Dice usted: “Me dicen que se fue porque no soportó los ataques que recibía a cambio de los suyos”. Falso: me fui por los continuos insultos que recibía, a punta de vulgaridades y sin más argumentos que los improperios. También me tenían aburridos los mensajes intimidantes que ocasionalmente llegaban.

Dice también usted: “Me dicen que se fue llamando idiotas a todos quienes no compartían sus posturas”. Lo invito a que me muestre dónde dije tal cosa. No dije eso de nadie; nunca ha sido mi estilo. Le metieron un gol y usted, contrario a las enseñanzas de Álvaro Gómez, no se tomó el trabajo de verificar nada.

Yo no sabía que usted me tenía como un patán y como el más radical de los radicales. El día del lanzamiento del iPad (y desde entonces no he cambiado; soy el mismo) nos saludamos muy cordialmente, y hasta me alegró verlo. Cuan equivocado estaba; pues hasta hoy, por encima de nuestras diferencias políticas, lo consideraba un amigo.

Es una lástima que esa relación que usted y yo tuvimos termine de este modo; pero, en fin, la gente cree lo que quiere o lo que le conviene. Y en estas cosas de la intolerancia y la polarización que sembraron y profundizaron Álvaro Uribe y José Obdulio Gaviria, entre otros, cada quien toma sus posiciones. Ya veo cuál tomo usted, cosa que me alegra saber.

Siempre he sido un ingenuo. Al leer el artículo de su blog, hoy veo las cosas un poco más claras. Gracias.

Vladdo

Que Vladdo cierre su cuenta es divertido pero poco importante. Que usted escriba al respecto también es divertido pero sigue sin ser importante.

Que Vladdo comente su post diciendo que dejan de ser amiguitos por eso es muchísimo más divertido e interesante. Es lo que yo veía en el bachillerato en un colegio femenino en mi pueblo. Espectáculos que siempre me han resultado atractivos pero que en señores como ustedes merecen toda mi atención y mis más sinceras carcajadas.

Será que Vladdo le pasó eso después que le pagarán por caricaturizar un Mercedes Benz, será que el número de seguidores en las redes sociales de ambos los hacen creer que son tan importantes como para levantar el martillo del juez y dictar sentencia?

Lo que queda claro es que el ser humano tiene una misma escencia, sea en los colegios femeninos de los pueblos calentanos de éste país, o de las élites mediáticas de la capital, donde prima el pecado que más le gusta al diablo. La vanidad.

me pregunto como podemos saber si es el verdadero Vladdo el del comentario, que firma como Vladdo pero usando como nombre el de rgalan.

en todo caso, muy tolerante no es Vladdo, leí muchos trinos en el que los tuiteros decian que @Vladdo los habia bloqueado simplemente por criticarlo, lo que no quiere decir que esté bien que lo amenacen y lo insulten, y esto haya sido el motivo para que diera su portazo en Twitter.

Esta es la más clara señal de debilidad y falta de personalidad. Criticar como si fuera la voz de la moral pero apenas recibe un reglazo porque el sablazo menos lo aguanta, sale corriendo diciendo "Usted ya no es mi amigo" y luego saca la lengua. Vladdo con todo "respeto y admiración" debería llamarse !DOvladdo!. Su ego es tan grande como sus caries. Pero eso no es impedimento para ser gracioso. Lo harto es que por pura verguenza, no pueda reirse a carcajada suelta para no dejar en evidencia, el más perfecto mapa de la destrozada "26" que se visualiza en lo que fue su cavidad bucal. Perdóneme señor Dovladdo pero eso es muestra clara de falta de higiene oral y descuido personal. UNa evidente falta de autoestima. , Y si asi está su boca, no quiero ni pensar más. En fin todo esto para dejar en claro que Dovladdo no se hace falta ni así mismo y por favor deje esa actitud de víctima ociferando que el que no está de acuerdo no sirve o lo esta amenazanado. Nunca olvide. De cobardes esta lleno el reino de los fracasados, Bien ricardo por su reflexión y se ratifica una vez más que nunca es tarde para el bien, Bien Ido Dovladdo.

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