La misma película

Por Gabriel Romero Campos

 

Esta loca Copa América, que ha enviado a los favoritos a casa, no ha permitido ver con detenimiento el papel de Colombia, que, una vez más, ha decepcionado.

 

Han venido pasando los años y los torneos y los resultados son semejantes. Seguimos viendo la misma película. Los mismos directivos, los mismos entrenadores, la misma forma de jugar, los mismos miedos, los mismos desencantos del público y las mismas excusas.

 

Alguien puede decir que si Falcao no hubiese errado la pena máxima, otra habría sido la historia. No es cierto. La Colombia que enfrentó a Perú jugó con brillantez por momentos, pero su fútbol, a lo largo del encuentro, fue confuso y en él primaron las individualidades.

 

No vimos un rendimiento de equipo compacto y sostenido. No hay una idea eje. No hay un patrón de juego. Y, además, cuando al equipo se le somete a la presión de un resultado en el que no tiene otra alternativa que ganar, los jugadores son inferiores al reto.

 

Una vez, Colombia jugó frente a España. Cayó 1-0 y aquí hablaban de los progresos de la gente de ‘Bolillo’. Era un partido amistoso, tal vez, anecdótico para los españoles. Luego del empate con Argentina, de nuevo hubo elogios, y, una vez más, no había presión por el resultado. Perder estaba en las cuentas. Agrupar gente en el medio y contragolpear era la consigna, pero cuando las circunstancias del juego le indicaron a Colombia que podía ganar, los jugadores fueron inferiores.

 

Colombia no gana, ni ha vuelto a obtener resultados, porque es dirigida por perdedores, que muchos años atrás llevaron al fútbol colombiano a la elite mundial, y hoy son solo un recuerdo de aquellos tiempos de éxito.

 

Ahora han salido a decir que la Copa América es solo un peldaño para afrontar las eliminatorias y que hace parte de la preparación. Excusas banales, pues mientras otros avanzan, nuestro fútbol permanece estancado.

 

El mismo ‘Bolillo’ no tuvo pelos en la lengua para admitir sus desatinos en los momentos más difíciles. Admitió que el desespero lo llevó a reunir cuatro delanteros de similares características. Neco Martínez, en público, culpó a Yepes en el primer gol. Teo Gutiérrez salió a decir que Gómez es defensivo. Hoy, más reposado, ‘Bolillo’ dio un parte de tranquilidad y afirmó que el grupo es una familia unida.

 

Seguimos viendo la película de siempre: ‘Bolillo’ seguirá al frente, en cada juego de la eliminatoria nos llenaremos de amor patrio, izaremos la bandera y con el correr de los partidos nos iremos quedando en el camino y ya al final culparemos árbitros, hablaremos de supuestas componendas de Argentina y Uruguay para dejar a Colombia por fuera del Mundial, aparecerán todas las excusas habidas y por haber y plantearemos una reestructuración en el fútbol.

 

No hay en Colombia un técnico capaz de conducir al equipo. O puede que los haya, pero se encuentran con ese juego de intereses propios de nuestra selección. A nadie en la dirigencia le suena la idea de un técnico extranjero serio, trabajador y con autonomía suficiente.

 

De manera que estamos condenados a ver la misma película que nos han mostrado desde hace muchos años. Por eso, no es desacertado concluir que Colombia continúa siendo un equipo sin igual y siempre igual.

  Share: