“Yo me llamo”, la hora de la gente como uno

El éxito de “Yo me llamo” el programa estrella de CaracolTV radica en que sus protagonistas son “gente como uno”.

Todos, desde los concursantes y los jurados hasta los directivos del canal nos muestran cada noche toda la grandeza y la miseria del ser humano en general, y la forma de ser de los colombianos en particular.

Sueños e ilusiones. Ingenuidad y astucia. Envidia, hipocresía, malicia. Humildad, vanidad y prepotencia. Audacia, timidez, rebeldía. Serenidad y paciencia. Persistencia, perseverancia y terquedad.

Esos y muchos otros atributos nos llegan a las pantallas en horario triple A de la mano de un “ruso” que quiere cambiar su palustre por un micrófono y pelea de frente con el jurado al que acusa de menospreciar la música popular. De un paisa dispuesto a todo para convencernos de que es Helenita Vargas o del macho, remacho que pone en riesgo esa condición para imitar a Juan Gabriel.

De un paisa cuarentón y enamorado que parece la reencarnación de Nino Bravo o de los 6 jóvenes que tienen cada uno un plan para convertirse paso a paso en Shakira, Don Omar, Ricardo Arjona, Rubén Blades, Marc Anthony o Pink.

O del “Plácido Domingo” que no cree en partituras, ejercicios de respiración y vocalización. Ni siquiera en la necesidad de entender lo que canta. El hombre sólo confía en su voz y en su talento.

Gente como uno. Capaz de someterse al ridículo a cambio de un momento de gloria como el adolescente “Michael Jackson” blanco que se atrevió a concursar sin tener idea de inglés, del baile o del pop; O la muchachita pasada de kilos que jura ser la viva voz e imagen de Juanes.

Gente como uno. Como el “querido, exigente y respetado” jurado, que se atreve a pontificar sobre todos y cada uno de los géneros musicales, que habla de tesituras, profundidades y colores de voz; de notas y tonos, coreografías y vestuarios sin que sepamos a qué hora y en donde sus tres integrantes se convirtieron en expertos en temas tan complejos además de mirar videos de los artistas originales en YouTube.

Gente como uno. Como los dueños del canal, que emocionados con el éxito de “Yo me llamo”, que los regresará al primer lugar de sintonía después de años de sequía, alargaron el concurso a las patadas cambiaron las reglas a mitad de camino y quieren convertir el amor y la pasión de los televidentes por sus nuevos “héroes” en una mina de oro para ellos y para las compañías de telefonía celular a riesgo de matar la gallina de los huevos de oro.

Gente como uno. Ese es el secreto de “Yo me llamo” el nuevo fenómeno de comunicación de masas que volvió a traer algo de interés, emoción y novedad a nuestra muy aburrida y rutinaria televisión colombiana.

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1 comment

Excelente comentario, que refleja la realidad del país, con sus defectos y virtudes. Lástima los canales de TV que nunca cambian en esa terca decisión de alargar los programas hasta el cansancio o modificar horarios. Luz Amparo es de lejos la mejor propuesta de jurado, dentro de las tres opciones. Amparo y Jairo, vanidades y egos en riesgo permanente, pura pantalla.

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