Alias Cadavid, Tancredi y la lechuza

El tipo es de apellido Cadavid. No quiero averiguar el nombre. ¿Para qué? Es un criminal más. Cómo los sicarios al servicio del cartel.  Así que no vale la pena saber como se llama. Es uno más cuyo crimen quedará impune. Funge como futbolista y “juega” en un equipo que tiene por insignia al diablo. Y actúa como tal.

Minutos antes de romperle la tibia y el peroné de la pierna derecha a José Luis Tancredi, jugador de Millonarios ya había intentado romper a Pedro Franco pero al juez le pareció que era una falta leve y apenas lo castigó con una tarjeta amarilla y tiro libre sin consecuencias.

El señor Cadavid “juega” para el América de Cali, el equipo de los señores Rodríguez Orejuela. Quizá por eso cree que puede ejercer de matón en los estadios y salir a quebrar a sus colegas. Que además  puede salir indignado de la cancha, posando de víctima. Con la cara en alto y el pecho inflado como si su criminal agresión fuera digna de un aplauso.

El parte médico dice que la recuperación de José Luis Tancredi, volante de Millonarios, tomará por lo menos 4 meses. Durante ese tiempo José no podrá jugar fútbol, ni entrenar, ni cobrar los premios. No podrá estar en las finales y, si todo nos sale bien, no podrá ayudarnos a salir campeones. Su familia recibirá menos ingresos y quien sabe si podrá volver a jugar algún día como hasta hoy.

Mientras tanto su agresor, alias Cadavid, debe estar siendo felicitado por sus compañeros y directivos. Los hinchas lo aclamarán y la Comisión de Castigo lo suspenderá por dos o tres fechas para guardar las apariencias. Pasado ese tiempo alias Cadavid estará otra vez en las canchas, ojalá en la segunda división, dispuesto romper cuantas piernas sean necesarias para satisfacer a sus patrones.

Las leyes del fútbol deberían castigar con mayor severidad a los criminales como Cadavid. Deberían sacarlos de las canchas para siempre. O por lo menos durante el mismo tiempo que ellos inhabilitan a sus rivales a punta de patas. Pero claro, eso es mucho pedir expulsar del fútbol para siempre a tipos como Cadavid afecta los intereses de gente muy poderosa.

“El fútbol es cosa de hombres” “Esas cosas pasan” “No tenía mala intención”  Frases de cajón que usarán los hinchas, jugadores, directivos y periodistas escarlatas. Pasado mañana a nadie le importará la suerte de Tancredi. Al fin y al cabo apenas es un ser humando. En Colombia nos duele más una patada a una lechuza.

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3 comments

Completamente desacertado este escrito. Es necesario mal hablar del equipo al cual pertenece Cadavid? Fue escrito con la misma rabia con la que irresponsablemente el jugador le entró a Tancredi. Mal, muy mal, desconocia esta página y ya me di cuenta porque, pésima!

cual es el objetivo del articulo?, difamar al jugador Cadavid? difamar al America? a su gente a quien llama igualmente de criminales?, Andres Cadavid seguramente recibira su castigo como lo indica el reglamento, como tantas otras veces ha ocurrido, pero su alegria por el mal momento del America es lo que realmente excusa con este desacertado articulo. una verguenza espero que ud no tenga titulo de Periodista ni Comunicador, seria una pena.

El autor del artículo se refiere a que Cadavid es un criminal del del fútbol y de hecho lo es. No le veo nada de desacertado, ni nada de falso a lo que aquí se afirma y también pienso que jugadores como ese no deberían volver a pisar jamaz un campo de fútbol.

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