Definiciones de terrorismo

Por: Andrés Castañeda.–

Desde hace algunas semanas, las centrales obreras y empresariales del país se han sentado a la mesa para discutir el incremento del salario mínimo en el 2012. Mientras las centrales obreras piden un incremento del 8%, los empresarios se sostienen en que el aumento sea del 4,75%.

Sucede que en Colombia, la canasta familiar tiene un valor de $1’200.000 (un millón doscientos mil pesos) mensuales, es decir, supera por más del doble al monto del salario mínimo. Esto obedece al precio de los alimentos, vivienda, servicios, transporte, el precio de la gasolina –que suele incrementarse cada mes-, recreación, entre otros gastos.

El gobierno siempre logra excusar hábilmente los pequeños incrementos en el salario, y logra justificar los constantes aumentos en los precios de la alimentación, los servicios públicos , transporte y la gasolina, valiéndose de argumentos tales como el precio del petróleo, la situación invernal o de verano –según sea el caso- y de alguna u otra manera, en lo costoso que es sostener el conflicto armado que vive Colombia, es decir, la guerra contra el terrorismo.

¿Qué es el terrorismo? En su libro La historia de las guerras, Rafael Pardo Rueda, ex candidato presidencial y actual Ministro de Trabajo, lo define como “el uso de la violencia para producir temor colectivo con propósitos de afectar decisiones de un Estado”

En el país del Sangrado Corazón, los trabajadores están sometidos a extenuantes jornadas de trabajo, pues el horario de 8 horas diarias no es más que un insignificante número plasmado en miles de contratos de trabajo, por un salario mínimo, es decir, una cantidad de dinero que no alcanza a cubrir ni siquiera la mitad de sus gastos mensuales.

Retomaré la definición, pues hay algo en esta con lo que no coincido. El terrorismo debe entenderse en un concepto más amplio, como el uso de cualquier mecanismo que infunda temor en una población específica, pues este no es solamente utilizado para afectar decisiones de un Estado.

Hay que tener en cuenta algo: si en Colombia, el salario mínimo no cubre las necesidades de la población, y el Estado mismo sustenta incrementos cada mes de la canasta familiar, por diversas razones, ¿no es lógico que los trabajadores, sometidos a este sistema laboral, sientan el temor al saber que el dinero que ganan no es suficiente? La respuesta es prácticamente lógica. ¿No es eso terrorismo entonces?

Y como si se tratara de una pregunta retórica, la respuesta es nuevamente lógica. En Colombia, el salario mínimo es terrorismo, terrorismo de Estado. En este mismo libro, Rafael Pardo define el terrorismo de Estado como “el uso sistemático de la violencia para infundir temor a la población”

No debe comprenderse la violencia únicamente como un acto físico, pues la violencia asociada al maltrato psicológico es también una manifestación de esta.

Y desafortunadamente hay que admitirlo, la mayoría de colombianos trabajan arduamente para tener algo que arrojar al inodoro. Uso esta expresión para no recurrir a palabras más fuertes.

En todo caso, debemos estar agradecidos, si cualquiera de nosotros gasta mensualmente más de $190.000 (ciento noventa mil pesos) no es considerado pobre. Esto es progreso.

En próximos días, todos sabremos cuál será el acuerdo que selle finalmente el precio del salario mínimo, y la indignación durará pocos días, pues gracias al pésimo sistema de salud, la población en genera

 

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