Glosas a las pseudo confesiones de “don Berna”

Por: Eduardo Mackenzie.–

La W Radio, de Bogotá, lanzó al aire,  el 17 de febrero de 2012, los extractos de una grabación. Un directivo de esa radio, Julio Sánchez Cristo, aseguró que se trataba de un “audio” y de un “testimonio” rendido por el jefe paramilitar colombiano Diego Fernando Murillo Bejarano,  alias “don Berna”,   ante una fiscal colombiana, de Justicia y Paz, en una cárcel de Florida, Estados Unidos.  Sin embargo, Julio Sánchez Cristo no mencionó el nombre de la funcionaria.  En realidad, no se sabe si el hombre que responde es verdaderamente el citado jefe paramilitar. No se sabe tampoco si eso ocurrió en una cárcel del sur de Florida, Estados Unidos.  Pues la citada radio no aportó referencia alguna.  Lo que se oye es, pues, una conversación  entre una mujer y un hombre de acento antioqueño.

Empero, habría que creer que se trata de un “testimonio” judicial genuino porque los periodistas de la WRadio lo dicen.  Es decir, laWRadio habla y los oyentes deben tragar entero. Eso, digamos, es mucho pedirle a la ciudadanía. ¿Cómo el interrogatorio  de un peligroso personaje como “don Berna”, quien hace parte, por lo menos, de dos procesos penales, uno en Estados Unidos  por narcotráfico y otro en Colombia, por lo mismo y por enormes matanzas, puede  ser grabado y “filtrado” sin más a la prensa colombiana?  ¿Esa “filtración” no fue acaso una violación a la reserva del sumario, del sumario norteamericano, como del sumario colombiano?  ¿Cómo una pieza central del expediente colombiano pudo ser sacada subrepticiamente de una prisión norteamericana? ¿Se puede entrar y salir de esas cárceles sin sufrir controles? ¿Los jueces norteamericanos no son estrictos?  ¿O se trata de una entrevista autorizada?

Una de dos: la supuesta fiscal que interroga  a “don Berna” fue la que entregó esa grabación a la WRadio, con o sin el permiso de un juez norteamericano, con o sin permiso del ministerio público colombiano, o fue “don Berna” quien pasó por encima de ellos e hizo llegar a la radio ese  “audio”. ¿O hay una tercera persona que trata de hacer pasar  un gato por liebre? ¿Para qué? En todo caso, en los tres casos, habría una ilegalidad. La opacidad sobre el origen de esa grabación permite las más amplias especulaciones. Nadie ignora, por ejemplo, que Piedad Córdoba ha visitado guerrilleros y paramilitares presos en Estados Unidos y que de esas visitas pudo haber traído grabaciones sin fecha.

Entre lo que dice el supuesto “don Berna”,  y lo que le agregan los periodistas de WRadio, hay como un juego de prestidigitadores: el hombre parece dispuesto a salvar el honor de Carlos Alonso Lucio (CAL) y el del mismo  “don Berna”.

En esa grabación, “don Berna” no es quien descarga de culpa al difundo Pablo Escobar. Quien explica que la orden de asesinar a varias personalidades políticas colombianas de los años 80, como Luis Carlos Galán,  Jaime Garzón Forero,  Bernardo Jaramillo Ossa, José Antequera y Carlos Pizarro, no salió de Pablo Escobar sino de Carlos Castaño Gil, ex fundador y jefe de las AUC, quien también está muerto y no puede confirmar o cuestionar ese punto, es el periodista Carlos Gómez. El supuesto “don Berna” no dice palabra al respecto, al menos en el “audio” que WRadio lanzó al aire el 17 de febrero.

Es Carlos Gómez quien cuenta esa historia que disculpa al ex jefe del Cartel de Medellín. ¿Dispone él de otro tramo de ese mismo “testimonio”? Todo indica que sí. Es más, Carlos Gómez y Julio Sánchez Cristo hablan como si hubieran escuchado  lo grabado durante los tres días del interrogatorio en Florida. ¿Por qué no difunden la totalidad?

Lo que dice el supuesto “don Berna” es que Carlos Alonso Lucio obró ante los jefes paramilitares de manera “desinteresada” y “altruista”, que los jefes de las AUC lo conocían como miembro del M-19 y como alguien (oh maravilla) “convencido de la paz”. 

“Don Berna” cuenta que CAL fue a hablar  con los jefes de las AUC para proponerles un “diálogo” con el ELN. Que CAL les había dicho que él se había reunido previamente con alias Gabino, un jefe del ELN.

Cuenta que Carlos Alonso Lucio hasta propuso un intercambio entre “mandos medios” de las AUC y del ELN.  El supuesto  “don Berna” explica que él mismo estuvo dispuesto a ir a hablar con el ELN. Pero que Rodrigo García, un ganadero de Córdoba y vocero de “los 12”, grupo dirigente paramilitar, dijo que tenía que consultar con los doce. Al día siguiente, según el supuesto “don Berna”, Rodrigo García respondió que ellos no dialogarían con las guerrillas, que había que seguir combatiéndolas, hasta “exterminarlas”. Y que García había concluido el punto con una frase enigmática: “Cuando el gato y el ratón  se unen van tras el queso”. ¿El queso es el narcotráfico?

Lo más enigmático de esa historia es que el supuesto “don Berna” cuenta que  Carlos Castaño había “manifestado gran interés por mantener contacto o interlocución con el ELN” porque  “había una identidad política con esa organización” y que por eso Carlos Castaño había discutido “vía radio” con alias Antonio García, otro jefe del ELN, desde hacía dos años.  ¿Si eso era cierto por qué Castaño acepta el rechazó al acercamiento al ELN que le proponía CAL? ¿El cuento de “don Berna” es un error de libreto?

“Don Berna” habla de un “acercamiento con el ELN” no de un acuerdo para un proceso de paz.  Y otra curiosidad: la funcionaria “de Justicia y Paz”, no trata de saber más al respecto ni pregunta quienes integraban el grupo de “los 12”. El supuesto “don Berna” dice que Carlos Castaño, furioso con el resultado de ese encuentro, ordena a sus escoltas  “retener” a CAL y que  éstos lo atan a un árbol y lo mantienen secuestrado en un lugar llamado “21”, cuartel general de las AUC, durante una semana.

La voz dice que no sabe cómo los jefes de las AUC entraron en contacto con CAL. Dice que éste  estaba “comprometido con los problemas sociales del país, con la búsqueda  de la paz y la reconciliación”.  Dice que el objetivo de CAL era “buscar soluciones al conflicto”, “buscar alternativas para salir de la guerra” y “buscar un contacto con el ELN”. Asegura que CAL no cobró nada a los paramilitares por esa diligencia, que obró de manera “altruista”, pues es un “convencido de la paz”.  Dice que hubo tres reuniones de esos jefes con CAL y que tras la última  le facilitaron un helicóptero de las AUC para que pudiera ir a “hablar con un grupo del ELN”.

Y, desde luego, el supuesto “don Berna” niega toda responsabilidad en el secuestro de Carlos Alonso Lucio y afirma que, por el contrario, intervino,  junto con Mancuso, para que lo dejaran libre.

Todo parece indicar que la WRadio lanzó ese supuesto “audio” para probar que CAL sí fue contratado por las AUC. Pues pasan dos veces el instante en que la voz afirma: “Nosotros lo contratamos como uno de nuestros asesores para el proceso de paz con el Gobierno”.  La voz dice que ese contrato fue posterior al secuestro de una semana. Pero la interrogadora no le pregunta si el “diálogo” que algunos querían con el ELN era para aislar a las Farc o si era para aislar al gobierno.

La difusión de ese “testimonio” parece que tiene un objetivo ambicioso. Los periodistas que intervinieron en esa emisión tratan de hacer creer que “don Berna” sabe quiénes son los “grandes apóstoles del paramilitarismo en Colombia”. Hablan de una supuesta lista secreta donde figurarían “dos ex generales de la República, un jefe ganadero y un dirigente político”.  Deploran que los nombres de esos “apóstoles” no sean conocidos pues en el libro de Carlos Castaño, escrito por el periodista Mauricio Aranguren,  la lista aparece pero sólo incluye seis nombres, de gente que está muerta, cuando el supuesto “don Berna” dice que son más. Todo indica que Diego Fernando Murillo, luego de haber callado durante mucho tiempo, estaría  dispuesto a decir ahora quiénes son los “grandes patrocinadores” del paramilitarismo, pues los nombres que faltan, dicen los periodistas de WRadio, están “camuflados en la política, en la sociedad civil, en el gremio ganadero y en el Gobierno”.

¿Qué hay detrás de la difusión de ese supuesto “testimonio”? ¿Es éste auténtico? ¿Lo que dice el supuesto “don Berna” es cierto? Todo eso es muy obscuro. En todo caso una cosa es cierta: la WRadio lanza acusaciones difusas contra el gremio ganadero, contra las Fuerzas Armadas y contra la clase política en general. Eso es una violación de la ética periodística. Es deplorable  que antes de esa difusión espectacular no haya habido una verdadera investigación periodística. ¿Difundir una grabación dudosa, de origen obscuro, no cotejada con otros elementos, para lanzar rumores sin fundamento,  es hacer periodismo?

Escuche el supuesto “interrogatorio” de “don Berna” en:

http://www.wradio.com.co/escucha/programas/audio-de-las-declaraciones-de-don-berna-desde-eeuu-sobre-las-relaciones-de-carlos-alonso-lucio-con-paramilitares-y-carlos-castano/20120217/programa/14085.aspx?au=1627442

 

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