Razones para ir a la librería

Ir a la librería es uno de los grandes placeres de la vida. Explorar el área de novedades, sumergirse en sus estantes, leer las solapas tratando de averiguar quien escribió ese libro cuyo título logró captar nuestra atención.

Aspirar ese aroma inconfundible del libro recién salido de la imprenta. Leer ese primer párrafo del último lanzamiento que lo puede convertir en un clásico o en un taco de papel para trancar la puerta. Abrir al azar una página tratando de adivinar cual será el final, pero sin atrevernos a mirar la última página.

Comentar en voz baja. Preguntar por el libro de fuimos a buscar con el mismo tono de reverencia y respeto que aprendimos en nuestras excursiones obligadas a la biblioteca para no alterar la tranquilidad y concentración de los lectores. Disfrutar de esa sensación que produce recorrer con la mirada los estantes repletos de libros y darse cuenta de la magia de poder almacenar, perfectamente clasificados, tanta sabiduría y conocimiento en un espacio tan pequeño.

Me encanta ir a la librería. Dejarme seducir por esa montaña de libros que ponen a la entrada como retándonos conquistarla. Me encanta ir a la librería con Manuela y verla feliz, inmersa en la sección de libros para niños. Concentrada en ese cuento Rafael Pombo que ha leído tantas veces o descubriendo como se activa el movimiento de ese libro animado que dejó a medio leer otro niño como ella.

Y cuando finalmente dice con tono decidido: papi ¡quiero llevar este!, sentir la certeza de que el libro y la lectura tienen su futuro asegurado. Que la tarea está hecha.

Por eso es amo ir a la librería. Por eso es que amo leer.

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Author: [email protected]