Siete consejos para mantener tu perfil de Facebook saludable

El acceso a Internet amplió las posibilidades de acceso a la información y redujo diversos espacios físicos. En este proceso evolutivo, las redes sociales surgieron para reunir a las personas en grupos con un determinado interés y fomentar el compromiso a favor de determinadas ideas o causas. En este contexto, Facebook, se constituyó como el principal medio de colaboración y el de mayor tamaño, ya que todos los días procesa 26.000 millones de contenidos, promueve dos trillones de clic y cuenta con más de 400 millones de visitas en su red.

Aparte de estimular el intercambio de información y datos entre las personas, la red social atrae la mirada de malhechores y cibercriminales. Actualmente la compañía dispone de más de 300 ingenieros y miles de técnicos de seguridad para rastrear las amenazas y desarrollar acciones de combate con el objetivo de mantener sus propios datos y los de los usuarios dentro de un ambiente seguro. Y siguiendo en esta líne

a, Norton y Facebook trazaron un mapa con las acciones más vulnerables a trampas que se realizan en la red social y que deben hacer los usuarios para prevenirlas:

 

“Me gusta” y compartir

Este es el fraude más común en la actualidad dónde el usuario es invitado a hacer clic en “Me gusta” y a compartir cierto contenido para recibir algún tipo de premio o tener acceso a algo prometido. Otra modalidad, es invitar a aquella persona a responder una encuesta o a apoyar una situación determinada. En este sentido, cada cuestionario respondido le permite al autor de la encuesta obtener una comisión que varía entre 0,50 y 20 dólares estadounidenses. Es más: el moderador gana el “derecho” de tener acceso a la información privada de los usuarios que responden.

 

La mayoría de las veces es muy difícil distinguir si el contenido es malicioso o no. Por ello, se recomienda al usuario estar siempre atento cuando accede a cualquier tipo de dato, principalmente si se le pide información personal. Ser escéptico y crítico son siempre opciones válidas. De cualquier forma, al identificar una amenaza, las personas pueden notificarla y marcar el contenido como Spam, así informan a Facebook de la amenaza.

 

Ingresar a contenidos invisibles

Al acceder a alguna información que parece interesante, el usuario puede estar ingresando a contenido invisible que termina siendo peligroso. Por ejemplo, las personas creen que harán un clic para ver un video pero en realidad están dando un “Me gusta” sin saber de qué se trata. Por eso, los usuarios tienen que tener cuidado al acceder a los enlaces y también al tenor de los mensajes, principalmente aquellos que promueven imágenes y videos.

 

Aplicaciones maliciosas

Las aplicaciones maliciosas son uno de los fraudes más antiguos en las redes sociales. Actualmente ocupan la tercera posición en la lista, pero hasta fines del año 2010, constituían la principal forma de amenaza. Por lo general, el público es atraído a instalar aplicaciones maliciosas, creyendo que son indicadas por Facebook. Sin embargo, al acceder a contenido dudoso, el usuario permite al embaucador tener acceso a su perfil, desde el cual publica información. Por esto, es de suma importancia tener cuidado al bajar una aplicación. Hay que extremar los cuidados cuando se trata de aplicaciones que demandan muchos permisos y hacen demasiadas preguntas. Ante la duda, no instale nada.

 

Pegar direcciones en la barra de navegación

Dentro de este escenario de amenazas constantes, el usuario adepto a las redes sociales debe estar atento a los enlaces que copia y pega en su navegador, principalmente a partir del dominio de Facebook. Esta autocontaminación, se trata de una secuencia de comandos que utiliza de forma incorrecta una sesión iniciada y divulga a los amigos, de modo reiterado, iniciativas no permitidas por el usuario. Por esto, un consejo es jamás copiar y pegar direcciones en la barra de navegación, aun cuando la información provenga de personas conocidas. Es decir, abra una página nueva.

 

Etiquetar imágenes y fotos

Una actividad común en Facebook es etiquetar a los amigos en fotos, imágenes y mensajes, promoviendo una interacción aún mayor entre las personas. Sin embargo, es necesario tener cuidado porque algunas veces podemos recibir una etiqueta sin reconocer de qué se trata la información. Cuando es etiquetada, una persona recibe en su correo electrónico una notificación y, por curiosidad, luego hace clic para saber cual es el mensaje donde se lo etiquetó. Ahí está el peligro. Hay  tres acciones a realizar cuando se percibe una situación dudosa: dirigir el perfil a una lista personal de bloqueados, deshabilitar el etiquetado de la imagen que dirige hacia su perfil y revisar su propia configuración para compartir.

 

Phishing

Al contrario de lo que muchos imaginan, el Phishing es una trampa que también existe para acorralar a los usuarios de Facebook y no solamente a los usuarios de los sitios convencionales. Presenta diversas formas pudiendo aparecer en mensajes falsos que señalan que el perfil tiene un pedido pendiente de un amigo o que una página personal fue excluida. Al hacer clic en este enlace, la persona es dirigida a una página que imita la dirección original de la red social. En este caso, los internautas deben tener cuidado, más de una vez, al hacer clic en direcciones y al visualizar mensajes, siempre buscando saber la procedencia de la información. Además de esto, la mejor opción es acceder a la red social desde la página oficial.

 

Enviar chistes por las redes

Cadenas con informaciones graciosas y chistes forman parte del ambiente de Internet y esto no es distinto en las redes sociales. Por lo general, quien envía estos contenidos pide que su red también lo renvíe a más personas. Pese a que no contienen enlaces maliciosos, estos datos son difundidos en la red como plaga compartiendo información que en muchos casos es falsa. Entonces, ¿por qué recibir y reenviar mensajes falsos? Además de divulgar ideas viles, el usuario queda susceptible a compartir contenido falso a toda su lista de contactos.

 

Desafortunadamente, los criminales virtuales se están reinventando y crean constantemente nuevos métodos para lesionar a los adeptos a las redes sociales. Por esto, hay que estar enterado de los tipos de fraudes existentes y un modo de ser precavido es mantener un ambiente virtual seguro. Ahora bien, si usted fuese víctima de algún contenido malicioso en los medios sociales, una opción es limpiar su perfil por completo: remueva los post ofensivos y las aplicaciones dudosas de su biografía y cambie la contraseña de acceso. Otra recomendación importante es conocer el área de configuraciones de Facebook, pues en ella es posible enterarse de las mejores prácticas para mantener la privacidad de su página y asegurar su red de forma general.

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