Parafiscales no debieron existir

Por: Hugo Belálcazar.–

Los llamados aportes parafiscales nunca debieron existir; personalmente, desde hace muchos años, los he denunciado como proclives al despilfarro y nocivos para la contratación formal de mano de obra. En relación con los aportes destinados al SENA y al ICBF, nunca pude comprender por qué los gastos de estas loables instituciones tenían que tener una fuente de recursos que les llegaban independientemente de sus presupuestos de gastos y promovían de esta manera el despilfarro. Existen otras instituciones de bienestar y de educación que también podrían pretender ser financiadas con aportes parafiscales. Acaso la Universidad Nacional, por ejemplo, no es, como el SENA, una meritoria institución?

En cuanto a los aportes a las Cajas de Compensación, estos fueron creados, en un afán paternalista del Estado, para compensar con aportes de los mismos trabajadores, los ingresos de los que recibían más con los de aquellos que recibían menos. Sin embargo, los trabajadores nunca aportaron para este fin y quienes terminaron haciéndolo fueron las empresas, incrementando de este modo sus costos laborales. Los aportes a las Cajas de Compensación han venido creciendo como una bola de nieve y tienen plata para todo lo imaginable: monumentos a sus dirigentes, colegios, hoteles, clínicas, supermercados, proyectos de vivienda, universidades, etc. Estos emporios financieros son ya tan grandes que podrían sobrevivir y prosperar sin los auxilios que ahora reciben de las empresas.
Evidentemente, los intereses personales y políticos que se mueven y lucran de estas instituciones que reciben los parafiscales, son enormes. Los ‘damnificados” no quieren que les toquen sus imperios. El Ministro de Hacienda ha tenido el valor de hacerlo, pero lo ha hecho tímidamente. Mantiene rentas de destinación específica para el SENA y el ICBF, y no se ha atrevido para nada con las Cajas de Compensación. Cómo será de grande el poder de quienes las explotan!
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