El suicidio de niños y jóvenes

Por: Rudames.–

BOGOTA, 25 de Noviembre ­_RAM_ Muchos hogares colombianos no podrán celebrar con bombos y platillos las fiestas de fin de año y la causa de esto es una bastante grave, que algunos de los niños han tomado la fatal determinación de quitarse la vida por diferentes hechos que van desde la incomprensión, la soledad o el estrés como adjuntado con el miedo de haber perdido el año escolar.

Los medios de comunicación han venido informando últimamente sobre las muertes prematuras, por causa de la montadera de los compañeros, a lo que ahora se le llama dentro de la modernidad el matoneo, pero muchas veces somos los mayores los que tenemos la culpa cuando decimos a nuestros hijos que no se la dejen montar de nadie y que se hagan respetar, lo que quiere decir que desde esa edad comiencen a hacer justicia por sus propias manos. También somos responsables cuando nos parece gracioso que nuestros muchachos se burlen de las debilidades de sus compañeros y que en vez de decirnos los nombres de los mismos, nos digan sus apodos, lo que muchas veces celebramos erróneamente con sonrisas o una gran carcajada.

Otros de los responsables son los profesores, quienes a pesar de no ser los responsables de la educación de los jóvenes y de los niños, deberían de tener mas cuidado y estar pendientes de las actividades y comportamientos de los educandos y saber que por lo general a los muchachos juiciosos y estudiosos no les faltan los enemigos que quieran hacer de hazmerreir cada uno de sus comportamientos.

Se suicidan los jóvenes y los niños y las autoridades dicen que van a investigar, que se va a ayudar con psicólogos a las familias y no se dan cuenta que una de las causas graves que llevan a estos imberbes a tomar esta clase de determinaciones es el de tener responsabilidades con sus propios hermanos menores o por el temor a un padre o una madre violenta, que por la pérdida de una materia o quizá del año escolar les castiga y les sacan en cara todo el esfuerzo que han tenido que hacer para que ellos puedan asistir a un centro educativo.

Decía una propaganda de radio algo que es muy cierto: sabe usted donde están sus hijos en este momento?, verdad que no? Hay padres que no se ven con sus hijos durante el transcurso del día, no solo por el trabajo que tienen, sino que al salir del mismo se dedican a otras actividades y es cuando los muchachos deben de crecer sin Dios y sin ley, faltándoles el calor y la orientación de un verdadero hogar. Esta es una gran verdad y es lo que está sucediendo en la vida moderna, no se puede decir que esto ocurra únicamente en las clases bajas, sino en las clases medias y muy altas, en donde la mayoría de padres creen que lo que deben de hacer es mantener a sus hijos con todas las cosas que quieran y que se defiendan como puedan.

Estamos al frente de un gran peligro que son los medios de comunicación, como en el caso del internet, en los que los muchachos encuentran los amigos que no deben de ser amigos y aprenden las cosas que nunca debieron de aprender.

El muchacho de hoy ya no disfruta con jugar con un balón en el parque, con caminar, con ir al campo y se dedica exclusivamente a estar en clase, porque no está formando parte de ese núcleo educativo y se dedica luego a hablar por internet o a ver televisión, olvidándose de fomentar una vida social, que lo llevaría a ser mejor persona, pero a los padres de hoy por lo general les interesa es que el hijo esté ocupado y les deje las libertades que necesitan para sus asuntos de mayores.

No hace poco a un congresista le dio por decir que iba a presentar un proyecto de ley por medio del cual los estudiantes no llevaran tareas a sus casas y horrorizados vimos por televisión y escuchamos declaraciones de madres de familia que estaban de acuerdo con esto, que en resumen es quitar responsabilidad a los niños y jóvenes para que vayan teniendo una visión de lo que va a ser el futuro, es decir, formemos muchachos irresponsables.

El suicidio de los niños y los jóvenes se puede evitar si volvemos a pensar en el núcleo familiar y sabemos que la responsabilidad no es de uno solo de los padres sino de los dos y de que la verdadera educación se da es en la casa y no en el colegio, porque conocemos gente con muchos conocimientos intelectuales, pero unos verdaderos atarbanes, porque vienen de familias en donde cada quien andaba por su lado.

Pensemos que todo puede ser mejor, corrijamos, eduquemos, demos amor, escuchemos y aprendamos y repitamos esa gran frase que hace unos años era eslogan de la Policía Nacional, “Eduquemos al niño para no tener que castigar al hombre del mañana”.

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