Tan importante como saber hablar es saber callar

Por: Liliana María Gómez.–

Álvaro Uribe Vélez, ex presidente de Colombia siempre me ha parecido un excelente comunicador, creo que de los mejores de los últimos tiempos, sino el mejor. La verdad es que es un orador claro y en sus ocho años de gobierno y antes durante la campaña, manejo la agenda, impuso los temas, tuvo una estrategia coherente y consecuente, escogió a la perfección sus mensajes, pensó en el publico. Mejor dicho, tuvo en cuenta cada detalle.  Los periodistas incluso entraban en su juego y él respondía sobre lo que quería. Hasta allí todo estuvo bien, y para mi sus discursos e intervenciones fueron interesante material de análisis.

Pero un día el ex presidente ya no fue más presidente y viudo de poder encontró una herramienta de la que, creo, abusa: twitter. Desde allí, insulta, aclara, regaña, pelea, pelea, pelea…  En un principio le funcionó bien, seguía imponiendo la agenda y uno de sus tuits era capaz de cambiar los titulares de cualquier medio, como tal vez lo hace todavía. Solo que de todo cuando se abusa, cansa y eso es lo que nos está pasando a los colombianos, que nos estamos cansando de sus peleas constantes, de su afán de protagonismo, de su necesidad de estar en el titular, de sus ganas de hablar en cualquier parte en la que lo escuchen.

Creo, que al ex presidente Uribe, una gran comunicador por excelencia, se le ha olvidado que en comunicación hay algo tan importante como hablar y es escuchar.  Que a veces es mejor callar, alejarse, tomar aire, tomar tiempo, darle tiempo a la gente de que lo extrañe. Es cierto, que hay muchos escándalos en los que todavía se menciona su nombre, pero en lugar de pasarse el tiempo peleando, desgastándose, ¿por qué no simplemente tomar un poco de distancia para pensar, para reflexionar, para no quedar simplemente como un gallo de pelea al que se suelta en cualquier plaza?

Es cierto como dice Castells que quien no está en los medios no existe y como dijo Wilde, no importa si hablan bien o mal, lo importante es que hablen. Pero creo que en este caso lo que se está logrando es una sobre exposición de un personaje público que no debería estar cazando peleas sino guardándose para el futuro.  Descansar, es de sabios, tanto como lo es callar y no hemos visto que el ex presidente lo haga.

No hay necesidad de pelear cada día con el actual presidente. A él los hechos y la historia ya le pasarán su cuenta. Así que por qué no simplemente dejar gobernar, dejar que la vida siga adelante y hacerse a un lado.  El tiempo de Uribe ya pasó, por lo menos por ahora y el hecho de querer permanecer a como de lugar no hace bien ni al país, ni a los partidos políticos (bastante desgastados), ni a los ciudadanos de a pie.  Cada pelea entre presidente y ex presidente solo es un espacio más para la polarización y para que los medios no se tomen la molestia de investigar porque la noticia les llega solo con abrir sus cuentas de twitter y leer lo que dice el ex presidente y le  contesta el presidente o sus seguidores.

No puede ser posible que la noticia importante no sea lo que dijo o hizo el presidente sino lo que trinó Uribe en su contra.  Tenemos que dar un espacio y un respiro y la única forma de hacerlo es que haya silencio, por lo menos de uno de los lados y obviamente no puede ser del presidencial.

 

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