El Papa Francisco, cambios para la Iglesia Católica

 

BOGOTA, 16 de Marzo ­_RAM_ La renuncia de Benedicto XVI fue tan sorpresiva, que puso a pensar al mundo católico sobre su futuro inmediato, y no se trataba únicamente de asuntos de fe, sino también de administración y en especial cuando se acercaba la celebración de la Semana Mayor, que es para la Iglesia el centro primordial de todas sus enseñanzas.

Se especuló bastante sobre los motivos de la ida de Benedicto XVI, se aclaró que no era por salud, que estaba cansado, pero en los grandes corrillos se comentó que lo que había acabado con las fuerzas tanto emocionales como materiales del obispo alemán fueron los problemas que se presentaron en el seno de la iglesia, como fue el asunto de la pederastia, la traición de uno de sus mejores colaboradores y la quiebra del Banco Vaticano, del que se habla que está totalmente en la bancarrota, porque las colaboraciones de los fieles en las diferentes regiones del mundo se han aminorado.

Se miró esta renuncia como algo catastrófico, pero dicen los entendidos que todos los cambios son para bien y en este caso puede suceder, porque quizá faltó más acercamiento del papa renunciante con algunos sectores de la iglesia o quizá faltó un poco más de mano dura para manejar los asuntos eclesiales; pero esto lo dirá el tiempo y ahora con el nombramiento del nuevo papa, las cosas serán a otro precio, porque se habla de cambios un poco fuertes administrativos y de muchas índoles más, para una iglesia que alberga más de 1200 millones de personas.

La gran sorpresa se dio cuando se anunció el nombre del argentino Jorge Bergoglio, quién tomó el nombre de Francisco, porque todas las apuestas daban que podía ser un papa europeo especialmente italiano, pero se dieron cosas sorprendentes, bastaron dos días para tomar la decisión y para que el nuevo pontífice se diera a conocer al mundo, teniendo en cuenta que había sido uno de los cardenales más votados en la pasada elección, hasta ocupar el segundo lugar tras el elegido Benedicto XVI.

Hasta el momento de escribir esta columna han pasado muchas cosas, se ha especulado demasiado y se dice que uno de los grandes problemas que se pueden presentar con el papa Francisco, un hombre rozagante, de 76 años es el de la falta de uno de sus pulmones, el que perdió por una infección cuando era niño, pero que hasta el momento no le ha afectado para hacer una vida normal y cumplir con lujo de detalles su ministerio.

Lo primero que se dijo del nuevo papa fue que el enfrentamiento de él con el gobierno Argentino era bastante fuerte, y todo tenía razón, mientras que fue obispo de Buenos Aires le dijo a la actual presidenta y a su esposo más de unas verdades, estuvo en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y del mal manejo que se le ha dado a la política de drogas ilícitas, en lo que tiene que ver con la juventud, pero lo más destacado ha sido lo referente a la defensa de los derechos humanos, que es uno de los temas que más lo preocupan.

A Francisco se le llama el obispo de los pobres y ahora como Obispo de Roma acaba de anunciar que quiere una iglesia pobre y para los pobres, demostró que no quiere lujos y no aceptó la cruz de oro que debía usar sobre su pecho, sino una de plata con incrustaciones de madera, montó en bus con el resto de cardenales que lo eligieron y fue como cualquier persona hasta el hotel donde se hospedaba a pagar lo que debía.

Es mucho lo que espera la iglesia, es mucho lo que espera el mundo, pero por lo que se ve son grandes las sorpresas que vienen y en el llamado que hizo a los cardenales, sobre la enseñanza de una buena doctrina y la fuerza de la iglesia, se cree que está todo el camino marcado que ha de venir, es amable con todas las personas, principalmente con los desprotegidos y en el encuentro con los medios de comunicación dejó en claro que este será un papado de puertas abiertas para que se sepa cómo se está trabajando y lo que se ha de arreglar y corregir en el seno de la iglesia.

Como decía anteriormente son muchas las especulaciones sobre el obispado de Francisco, un hombre sencillo, pero que sabe y tiene la iglesia en la cabeza, lo que quiere decir que tiene metas fijas de lo que va a hacer, pero una cosa que si no  se puede echar en bolsillo roto es que por el comportamiento que ha mostrado hasta el momento van a ser muchos los contendores y de verdad que no irá a ser un papado muy fácil, porque debe corregir cualquier cantidad de errores que se cometieron en el pasado y buscar acercamientos no solo con la propia iglesia sino con otros sectores de la política a nivel mundial.

Solo queda esperar y creer que Francisco hará lo que se ha propuesto y sobre todo que tendrá muchos años de vida, para cumplir la misión que se le ha encomendado, y cabe destacar que él mismo está de acuerdo con su antecesor Benedicto XVI de que en caso de sentirse impedido y cansado lo mejor es el retiro voluntario.

Por Rudames

rudames@gmail.com

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