¿Hacia dónde va Venezuela?

Nadie pone en duda las capacidades de Hugo Chávez Frías, q. e. p. d.,  como gobernante frentero, de verdades crudas y ácidas, a quién no le tembló la voz para decirlas, sin importar la calidad del escenario, el ropaje o dignidad del personaje al cual tuviera que referirse.

Fue gobernante de amores y de odios. De amores, puesto que siempre tuvo un corazón noble para ayudar a las clases más necesitadas de su País, lamentablemente, sin ningún proceso de desarrollo que los sacara adelante, y por eso, hoy en día, más de cuatro millones de Venezolanos que vivieron de los aplausos y los vivas al presidente Chávez, empiezan a ver un camino obnubilado y lleno de dificultades para acceder a la mesada mensual que puntualmente recibían.

De odios: puesto que fue un constante tsunami, a donde llegaba en visita nacional o internacional, siempre analizaba las dificultades y necesidades de sus gentes, que veían en él, a un líder de  gran astucia, para comprometer los dineros de su País, especialmente derivados del petróleo, PDVSA. Los grandes pulpos siempre vivieron en  continua zozobra, al ver que sus recursos se estaban comprometiendo y dilapidando arbitrariamente, sin ningún control fiscal y a espaldas del Pueblo.

El aparato productivo de Venezuela, actualmente es un desastre, casi que en un cien por ciento de los productos de la canasta familiar, tienen que importarse. La relación comercial con Colombia, empezó a sentir los rigores de su gobierno a los pocos meses de posesionado. Unilateralmente se retiró de la Can, causando graves traumatismos en el comercio administrado por la Junta del Acuerdo de Cartagena. Actualmente son cientos los exportadores de nuestro País, que están pendientes de pagos atrasados desde hace varios años, sin que vislumbre solución a corto plazo.

Es indudable que su personalidad deja hondas huellas en la política Latinoamericana y del Mundo. Se solidarizó con cuanto mandatario caía en desgracia, y buscó en el Lejano Oriente alianzas petroleras, con el fin de manejar a su arbitrio el mayor caudal de oro negó del mundo, del cual Venezuela está catalogada como el segundo productor.

¿Pero hacia dónde va Venezuela, después de la muerte de Hugo Chávez Frías? Es la pregunta que con justificada razón se están haciendo analistas nacionales e internacionales.

Venezuela, con la muerte de Chávez, es un barco que va a la deriva; desde hace varios años viene navegando por aguas turbulentas, pero estaba hábilmente maniobrado por el estratega de Hugo Chávez Frías, puesto que lo supo conducir en medio de: dificultades e incertidumbres; de aciertos y desaciertos.

Por eso, a ocho días de su fallecimiento, la Venezuela de hoy, despierta una  serie de interrogantes, lamentablemente todos sin respuesta, puesto que  nadie sabe lo que pueda pasar con las elecciones del 14 de abril. Indudablemente serán muchos los Chavistas que despertarán a la realidad, dándose cuenta que quién fue su líder, con el movimiento de República Bolivariana del Venezuela, ya es cosa del pasado, y que no es saludable para su País, continuar en contravía de la razón y el sano ejercicio democrático:

¿Será que con la muerte del Caudillo, desaparecerá el Chavismo, tan hondamente arraigado en la vida nacional de nuestro hermano País, gracias al proteccionismo de Estado?

¿Sera que las instituciones y foros internacionales que surgieron al calor de su valija viajera de los petrodólares: Unasur, Mercosur, Alba, Alca y Petrocaribe, entre otras, conservarán la misma dinámica y entusiasmo, de seguir desarrollando sus objetivos inicialmente trazados?

¿Será que el recién e ilegalmente posesionado, Nicolás Maduro, con las solas virtudes de lealtad y gratitud, podrá seguir timoneando con éxito el barco de la administración Venezolana por mares embravecidos, con una oposición a bordo, que todos los días le estará endilgando y señalando, que es un usurpador de funciones públicas, al posesionarse en contravía de lo que ordena la Constitución Política de Venezuela, justamente propuesta y aprobada mediante votación popular en el primer mandato del fallecido Presidente?.

¿Será que la oposición dirigida por el excandidato, y hoy nuevamente candidato Henríquez Carriles,- con casi siete millones de votos a su favor, en las presidenciales de Octubre pasado, logrará consolidarse en las elecciones del 14 de Abril, para que como presidente electo, logre encausar nuevamente a Venezuela, por los senderos democráticos y tender nuevamente los cimientos de lo que fue, antes del, cuasi dictador, Hugo Chávez Frías?

Lo único cierto, es, que a Venezuela le esperan días difíciles. El discurso de  posesión del Vicepresidente encargado Nicolás Maduro, estuvo cargado de odios y prevenciones, que muy seguramente van a repercutir negativamente a las urnas a favor del candidato de la oposición.

Amanecerá y veremos que pasa en nuestra hermana República Bolivariana de Venezuela, por ahora, todo está obnubilado y todo es incertidumbre. Predecir su futuro ante un Gobierno enquistado en los recuerdos y falseando la Constitución Política para posesionarse como Presidente Encargado, con el visto bueno del C.N.J; C.N.E, de la Asamblea de Diputados, el respaldo de las Fuerzas Armadas, y buena parte de sus seguidores, es bastante aventurado.

La solución está únicamente en manos del Pueblo Venezolano, que para el 14 de Abril debe votar con verdadero conocimiento de causa, sin odios y sin rencores, siempre mirando de frente hacia el futuro.

¡Que Dios bendiga a Venezuela! Y la ayude a salir del laberinto en que se encuentra.

 

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

 

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