Intereses políticos

Por: Ricardo Galán.–
Hoy no fío, mañana siLa expresión está de moda. La usan con inusitada frecuencia y clara intención peyorativa los voceros y adláteres del gobierno de Juan Manuel Santos.

Si los cafeteros entran en paro el Gobierno responde que detrás de la protesta se esconden ‘intereses políticos’. Si alguien se atreve a denunciar las andanzas terroristas de las Farc es porque tiene ‘intereses políticos’. Si los estudiantes universitarios se oponen a la privatización y extranjerización de la educación pública se debe a que los mueven ‘intereses políticos’. Si los camioneros reclaman por el alza en los precios de la gasolina y el ACPM es que tiene ‘intereses políticos’.

Una y otra vez el gobierno descalifica a sus críticos y detractores acusándolos de actuar con claras motivaciones e ‘intereses políticos’. Como si manifestarse por intereses políticos fuera un crimen o un monopolio exclusivo del presidente o de los funcionarios de su administración.

¡Por supuesto que el paro cafetero tiene un objetivo político: evitar que los cultivadores de café (unas 500 mil familias) se mueran de hambre! ¡Más legítimo, imposible! Vean esto:

¡No cabe duda que hablar sobre el rumbo del proceso de paz con las Farc y denunciar los ataques terroristas, abusos e incoherencias de la guerrilla tiene motivaciones políticas! ¿O es que no es válido condenar el terrorismo contra civiles e infraestructuras educativas, el secuestro, el reclutamiento de niños, la violación de mujeres y el asesinato de civiles? o ¿tampoco es válido criticar la evidente falta de justicia en estos casos que -además- empiezan a ser utilizados como plataforma de ascenso político y social? o ¿será que el Gobierno y las Farc no persiguen unos objetivos y beneficios políticos -válidos en todo caso- al sentarse a dialogar?

¡Es clarísimo que a los estudiantes universitarios los mueve un ‘interés político’! Evitar que la educación superior sea convertida en un negocio de multinacionales y pretender que ésta llegue a más jóvenes pobres con mayores niveles de calidad tiene, además de un interés político, un legítimo interés ciudadano que busca explicaciones claras y definitorias, no ‘pañitos de agua’ que aminoren o escondan el problema que hay de fondo y que solo resuelven los intereses económicos de unos cuantos.

Y ni hablar de los camioneros a quienes los mueve el interés político de evitar que sus ahorros vayan a parar a manos de los monopolios del azúcar, la palma y el petróleo, cuyos costos de producción son componentes de la fórmula que se usa para determinar el precio de la gasolina y el ACPM.

¡A todos, incluido el gobierno, el congreso, las cortes, la justicia y los ciudadanos nos mueven intereses políticos y personales -legítimos la mayoría-!

Por eso no se entiende por qué el gobierno del presidente Santos intenta desacreditar “la panela ajena” y condenar a quienes en uso de la democracia y al amparo de las garantías que da la Constitución, tratan de manifestar sus opiniones o exigir el cumplimiento de sus derechos. Y no se entiende por qué ni los cafeteros ni los estudiantes ni los camioneros ni los críticos ni las víctimas de la guerrilla tampoco admiten y defienden su derecho a manifestar sus intereses políticos. ¡Estamos en un Estado Social de Derecho y eso es legítimo!

El ejercicio de la política no es “una actividad propia de una élite” (gobernantes, legisladores o jueces) también es un “escenario de realización humana” al que ademas tenemos derecho los gobernados, ¡por eso no podemos permitir que nos estigmaticen por ejercerlo!

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