Niño de 8 años víctima de matoneo en colegio de Funza, Cundinamarca

El pasado 15 de febrero el niño Juan Sebastián de ocho años y quien cursa primer grado de enseñanza primaria en la Escuela Miguel Antonio Caro, sede La Pola del municipio de Funza, Cundinamarca; fue agredido en horas de descanso dentro de las instalaciones de la institución, por cinco niños de edades aproximadas entre 9 y 10 años.

La agresión se presentó cuando al niño Juan Sebastián lo abordaron y le pidieron que entregara su lonchera a lo que él se negó, seguidamente le pidieron dinero, a lo que también dijo que no y por esto fue brutalmente agredido.

Las lesiones físicas ocasionadas, producto de patadas y puños lo dejaron con siete días de incapacidad, una costilla rota, golpes en su cabeza, estómago, brazos y piernas. Lo más delicado es la lesión psicológica, en la que muestra su rechazo a seguir estudiando y a estar solo, han informado sus familiares.

Al día siguiente, la madre del niño golpeado – Yury Andrea Sánchez Montiel-  y mientras el menor era atendido en la Clínica Colsubsidio del municipio, se dirigió al colegio e hizo el respectivo reclamó a la profesora encargada del curso al que pertenece el niño, así como a las autoridades de la misma institución, quienes le expresaron su desconocimiento total del tema y por ende su incapacidad de tomar acciones correctivas hacia los niños agresores.

También se acercó a la Secretaría de Educación y a la Comisaría de familia donde tampoco pudo interponer ninguna acción legal, porque el menor se encontraba recluido en la clínica y la historia médica aún no estaba disponible.

En el momento en que Yury Andrea se encontraba realizando el respectivo reclamo en la escuela, otra mamá le expresó que su hijo, una semana atrás, también había sido agredido con armas corto punzantes por parte de otros niños de esta misma escuela y aún se encontraba delicado de salud.

Las directivas de la institución también expresaron que en este otro caso, tampoco habían visto nada y que no podían tomar ninguna acción para castigar a los agresores.

Ante la negligencia de la institución y de las autoridades públicas del municipio, los familiares del menor han decidió poner en conocimiento público estos hechos, para evitar que otros menores pasen por los mismos ataques, sin que los padres de estos se enteren o que las autoridades de control tomen las medidas necesarias para no acrecentar estos temas que afectan a la sociedad y ponen en peligro la vida de los niños.

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