Uribe y Pastrana al ataque

BOGOTA, 30 de Marzo ­_RAM_ Muy sabiamente decían los viejos y entre ellos mi abuelo, que dejó esta tierra cuando solo le faltaban dos meses para cumplir 100 años “hay gente que ni raja ni presta el hacha”, y esto para decir que ya los colombianos estamos cansados de los ataques de un lado y del otro y principalmente de quienes no han hecho las cosas muy bien que digamos, como es lo que sucede con el expresidente Andrés Pastrana Arango, que de verdad fracasó en su intento por conseguir la paz en los famosos diálogos de San Vicente del Caguán.

Creíamos que Pastrana ya había madurado y no seguía haciendo pataletas, pero desde joven ha querido hacer lo que le viene en gana, así lo haga mal, que fue exactamente lo que sucedió con la Alcaldía de Bogotá, en donde se le recuerda como uno de los mandatarios locales más regulares que hayan pasado por la  capital colombiana.

Pastrana ahora sale a dar lecciones al presidente Juan Manuel Santos Calderón, sobre el proceso de paz y a hablar sobre el fallo de La Haya sobre el caso de San Andrés y Providencia, como decía en un principio, en el proceso de paz Pastrana hizo mucho menos que más, se dice que le dejó dar fuerzas a las FARC, para que se apoderaran de gran parte del país y de verdad ese proceso se puede calificar como un verdadero fracaso y ahora por asuntos políticos quiere mostrarse como el redentor y lo peor del caso a opinar de cosas que dentro de su gobierno fueron un verdadero fiasco y ahora cree que es la persona indicada para decirle al Jefe del Gobierno Colombiano que es lo que debe de hacer, sino supo gobernar, como podrá enseñar a que lo hagan, por lo que se puede decir que Pastrana Arango está fuera de lugar y con esto no le estamos faltando al respeto, como ex mandatario del país, pero las cosas hay que decirlas como son y no dorando la píldora como muchos lo hacen.

También ya se vuelve repetitivo y bastante cansón lo que está sucediendo con Alvaro Uribe Vélez, que a diferencia de Pastrana hizo cosas positivas como el de traer al país tranquilidad, pero no se demuestra que uno es bueno diciendo que los demás hacen las cosas mal, sino haciendo las cosas de manera positiva y no creyéndose que la palabra de uno es la última y que todo el mundo debe de respetar y no opinar libremente sobre lo que piense.

Sabemos que Uribe tiene una gran orfandad de poder, pero no hay derecho que un expresidente, que por lo general se retira con honores y debe de orientar para que las cosas se hagan bien, trate de demostrar que sin él las cosas están perdidas. Hay que ser conscientes que cada quién tiene su cuarto de hora, si lo aprovechó, de buenas o sino de malas y que hay que dar oportunidad que otros hagan las cosas, y puede suceder que hagan las cosas mejor que nosotros mismos, porque nadie es indispensable.

Uribe no quiere dejar el poder y busca votos por todos lados, por los lados de las iglesias cristianas, por los católicos y por aquellos que creen que él es el único que puede dar la paz a Colombia y en eso él puede estar equivocado, porque en lo que va del proceso de paz de la Habana, se notan los avances y sería bueno no lanzar todavía calificativos, hasta ver lo que pueda suceder en un tiempo.

Da pesar que en nuestro país, todo lo queramos hacer hablando mal de los demás, diciendo que solo lo que hacemos es lo bueno y no dando oportunidades a nuevas generaciones.

Estamos en un momento crucial, que es de campañas políticas, pero sería bueno que las cosas se hicieran limpiamente y no con esas guerras sucias, que lo que van a traer es más  mal al país que bien y quiero aclarar que con lo anterior solo quiero ser el vocero de una gran mayoría de ciudadanos que están hartos con lo que está pasando, lo que no quiere decir que es que esté de acuerdo o apoyando al Gobierno de turno.

La paz es lo que más deseamos los colombianos y para ello hay que desarmar de verdad los corazones y nuestros dirigentes deben ser los que den el verdadero ejemplo.

Por: Rudames.–

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