Aporte del Sargento Pedraza al Proceso de Paz con las Farc

El Sargento Francisco Pedraza tiene 36 años. Ingresó al Ejército Colombiano a los 18 años. Quería servir a su país, tener un empleo estable y construir un hogar. Diez años después una mina antipersona le arrebató las piernas, lo obligó a cambiar el rumbo, pero no sus sueños. Hoy, es padre cabeza de familia, tiene la custodia de sus tres hijos y es un gran deportista.

El Sargento Pedraza apoya el proceso de paz que el Gobierno adelanta en Cuba con las FARC, pero cree que le faltan 3 cosas: Primera, que haya un representante de las víctimas en la mesa de negociación; Segunda, que las FARC digan en donde están los miles de minas que sembraron y que alguien se responsabilice de quitarlas para que no mutilen a nadie más; y Tercera, que se acuerden de los soldados cuando la guerra termine para que tengan trabajo y educación.

El Sargento Pedraza es uno de los 65 soldados mutilados a quienes Motorola Solutions, la Fundación Matamoros y la esposa del Ministro de Defensa, María del Pilar Lozano les entregaron becas para educación básica, media, técnica y profesional. Una solución de largo plazo que el Country Manager de Motorola, Jairo Mahecha definió como la construcción de Capital Social.

Como el Sargento Francisco Pedraza hay en este momento 150 jóvenes soldados, de entre 25 y 35 años, en Batallón de Sanidad del Ejército esperando sanar de sus heridas, aprender a vivir con su incapacidad y regresar a la calle a enfrentar un futuro incierto.

Programa Educativo de Motorola Solutions Foundation para héroes del conflicto 

 

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