Guerra sucia en la Corte Constitucional

Tatiana CabelloEscuché la entrevista que le hizo La W al candidato a magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas Ríos. Me sorprendió. Su mensaje fue claro y se le notó la tranquilidad en sus respuestas, que solo la dan los años de experiencia.

Esta magistratura será ajena a todo dogmatismo y respetuosa de todos los credos e ideologías políticas, inspirada en ideales de libertad, fe en la democracia, lucha por el perfeccionamiento del Estado Social de Derecho, búsqueda de la igualdad en lo social y en lo económico y respeto por los derechos fundamentales”, expresó Rojas Ríos. Hace mucho tiempo no veía de verdad una ‘terna de tres’. En Colombia las ternas, siempre, terminan siendo de ‘uno’.

En esta ocasión los tres candidatos se han desarrollado en áreas bastante controversiales en el país, como es el caso de Martha Lucía Zamora, quien ha construido su carrera más en el ámbito penal, y de quien no puedo destacar demasiado. Le tocó asumir la Fiscalía General de la Nación cuando Vivianne Morales renunció. Por otro lado no es constitucionalista y ese cuentico que por ser mujer merece llegar, me parece el peor de los argumentos, más en un país donde se está trabajando por la igualdad de géneros.

En cuanto a Alejandro Linares creo que está muy ‘chiquito’. Además su experiencia se ha desarrollado en el derecho por las finanzas. Su hoja de vida, que aunque es perfecta, no ha tenido en absoluto una relación con el derecho constitucional. Le falta crecer y hacer carrera.

De Alberto Rojas Ríos, abogado constitucionalista, tengo las mejores referencias. Lleva toda su vida preparándose para este cargo, y estoy segura de que con él, la justicia injusta de este país dará un paso hacia el equilibrio. Es abogado de la Universidad Externado de Colombia, se especializó en Derecho Procesal, Derecho Administrativo y Derecho Constitucional; cuenta con una Maestría en Derechos Humanos, Democracia y Justicia de la Universitat de Valencia de España, donde es candidato a Doctor.

En su vida profesional ha sido profesor de la Universidad Externado de Colombia durante más de 22 años. Ha sido miembro de los Institutos Colombiano e Iberoamericano de Derecho Procesal y de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

Se ha desempeñado como Conjuez de la Honorable Corte Constitucional, también ha sido Procurador (e), Viceprocurador General de la Nación (e) y Procurador Delegado para Asuntos Civiles, cargos en los cuales se destacó por la defensa del patrimonio público y de los Derechos Fundamentales. También ha sido consultor y asesor de ONU, de la Alcaldía Mayor de Bogotá, Ecopetrol, Central de Inversiones S.A. y árbitro en Derecho.

Por su trayectoria y hoja de vida, este abogado –que sí es constitucionalista– merece ser elegido por el Senado de la República. Y como ya se acerca la elección, la guerra sucia no se ha hecho esperar. ¡Ojalá y no me equivoque!

Por si acaso: aunque el Gobierno insista en que el tema de la seguridad no ha retrocedido, el abandono de la política de seguridad democrática es evidente. Solo es cuestión de leer los titulares de los periódicos regionales. O sin ir más allá, una mirada a las carreteras del Cesar, ya no se puede ni salir de Valledupar, mucho menos a los municipios de mi Departamento. ¡Qué dolor de patria!

Por Tatiana Cabello Flórez
@tatacabello

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