Paz y Reelección

Es indudable que todos queremos la Paz para nuestro País, pero que se convierta en instrumento de campaña para la reelección del Presidente Santos, es el colmo de los desatinos, de abuso de Poder, y algo que no cabe en la conciencia nacional.

Sin embargo, la marcha por la Paz del nueve de abril, puede calificarse de exitosa por la cantidad de ciudadanos traídos de diferentes regiones del País. No obstante, nos deja más que preocupados, perplejos, al no saberse ¿de dónde salieron los dineros para movilizar aproximadamente un millón de personas? ¿Qué mensaje nos deja la marcha dentro del contexto del proceso de Paz? ¿Sería una demostración de fuerzas políticas que abren el camino a la reelección del Presidente Santos? Si lo último es cierto, es el colmo de la desfachatez.

En los actuales momentos el Pueblo Colombiano, se encuentra preocupado y dividido frente a una situación social, económica y política tan compleja, sobre el proceso de Paz,  que, si bien empezó de buena fe, con el correr de los días, ha venido desdibujándose por los intereses personales, mezquinos y politiqueros que lo rodean.

El Señor Presidente de la República, debería salir a dar explicaciones a sus gobernados sobre el proceso de Paz que se adelanta en la Habana – Cuba, advirtiéndoles que no tiene tintes políticos de ninguna índole, y que como primer mandatario, está en la obligación de blindarlo de toda malquerencia, amenaza o promiscuidad.

La Paz es un derecho inquebrantable, regulado por normas Constitucionales y avalado por Organismos Internacionales. Todo ser humano tiene derecho a  disfrutarla desde que nace, hasta el ocaso de su existencia, pretender convertirla en un escenario, donde se debaten las desgracias de nuestro País, acumuladas en más de sesenta años de lucha, es todo un adefesio.

A través de esta columna, nos hemos pronunciado varias veces sobre el desarrollo del proceso de Paz. Son varios los cuestionamientos que hemos hecho y es muy oportuno recordarlos para que si no son tenidos en cuenta, por lo menos, quede  constancia sobre nuestras advertencias, con la absoluta seguridad que el tiempo y la historia nos darán la razón:

1º- Paz= Verdad, Justicia y Reparación: los definimos como postulados para llegar a  acuerdos concretos. Lamentablemente el primero de ellos, Verdad, fue desconocido y pisoteado desde un principio el Oslo – Noruega, por el propio Ivan Márquez, jefe negociador de las Farc, actualmente en la Habana- Cuba. Decir a la opinión Internacional allí reunida, que no son: secuestradores, ni traficantes de droga, ni reclutadores de menores; es decir, que son todos unos angelitos bajados del cielo para traer la paz a Colombia, es como querer tapar el sol con las manos, y creer que tanta desolación y muerte que han propiciado a nuestro País, va a quedar sepultada en el silencio de los sepulcros, donde reposan las miles y miles de víctimas masacradas injustificadamente.

2º- La Paz en un Tejido Social: hay que irlo hilvanado en la medida que ocurran los acontecimientos y se agote la agenda previamente convenida: Esta apreciación no tiene la menor discusión. El Proceso de Paz que se discute en la Habana – Cuba, no puede hacerse a las volandas, ni mucho menos violando los debidos procesos y los derecho de las víctimas que reclaman a toda costa ser resarcidos por los daños y perjuicios causados.

3º- Sector Agropecuario Columna Vertebral para Obtener la Paz: resumiendo en otras palabras, el retorno del campesino al campo, rodeándolo de todas las garantías sociales y económicas, proveyéndolos de vivienda digna y acercando más el Estado al Sector Agropecuario. Debemos destacar que quienes más han sufrido las inclemencias de esta guerra, son nuestros campesinos. Son casi cuatro millones de desplazados hacia las ciudades, porque les fueron arrebatadas sus tierras, quemadas sus viviendas; sus esposas e hijas en infinidad de casos violadas. Sin embargo, el Estado aún continúa dándoles galletas de espera, mediante un subsidio en calidad de desplazados.

4º- Las Farc sin Unidad de Mando: considero que tuvimos toda la razón al decirlo, aunque este impase ya fue solucionado, incorporando a los diálogos de la Habana- Cuba a otros comandantes guerrilleros. Sin embargo, aún quedan serias dudas sobre la existencia de otros frentes que no son afectos al proceso de Paz que se adelanta, puesto que les va mejor delinquiendo y traficando con droga. Tenemos que aceptar: desde que la guerrilla cambió su ideario filosófico, por la figura del narcotráfico, vino el degeneramiento en sus filas.

5º- Objeciones al Foro Agropecuario: Es cierto que estuvo muy concurrido, pero faltó la expresión del campesino cosechero y recolector; el de machete, guincho y azadón, que no tiene representación, ni están agrupados, ni sindicalizados, marchan como gitanos de cosecha en cosecha, sin ninguna prestación social para él, y sus familias.

6º- La Paz no puede ser piñata de oportunidades: esta columna fue lanzada cuando aún empezábamos a vislumbrar la politización del proceso de Paz, de parte del Señor Presidente Santos. Quiera Dios, que el Señor Presidente que se persigna todos los días con una aureola de santidad, no esté engañando a sus gobernados.

Esperamos que el reinicio de los diálogos el 22 de Abril, nos traiga buenas sorpresas, por ahora el País está seriamente preocupado. No hay coherencia entre el diálogo y la opinión pública, que está en pleno derecho de saber hacia dónde vamos. Si es un barco cargado con la bandera de la Paz y buenos presagios, o de malas intenciones como siempre ocurre con los señores guerrilleros.

 

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

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