Veinte puntos a tener en cuenta ante los pactos eventuales Santos-Farc

1. El combate de las FARC es hasta el aniquilamiento de su adversario histórico: la democracia colombiana.

2. Las FARC impulsan una guerra de destrucción de la civilización.

3. La estrategia de las FARC tiene cinco fases: a. Guerra de hostigamiento; b. Guerra civil permanente; c. Fragmentación del territorio colombiano; d. Toma del poder. e. Implantación de la dictadura leninista.

4. No hay posibilidad de arreglo o de negociación política con las FARC.

5. El comunismo no es una corriente política como las demás (conservatismo, liberalismo, monarquismo, socialdemocracia, ecologismo, anarquismo, pacifismo).

6. El comunismo es un sistema totalitario, como el nazismo y el fascismo.

7. Las declaraciones y resoluciones internas de las FARC confirman esa caracterización.

8. El discurso central de las FARC-PCC, durante el periodo de la Guerra Fría, fue: el comunismo va a triunfar en todo el planeta, luego en  Colombia.

9. Las FARC y el PCC no han renunciado a su programa estratégico aunque  el sistema comunista internacional se haya derrumbado.

10. Las FARC cuentan con el apoyo de una nueva internacional del crimen comunista: el Foro de Sao Paulo.

11. Las FARC y el PCC, con el apoyo del Foro de Sao Paulo,  buscan someter todo el país  a su sistema.

12. La toma del poder por las FARC sería la pérdida del poder para los colombianos.

13. Nunca hubo cohabitación pacífica duradera  entre comunistas y demócratas, ni en Colombia, ni en ningún país del mundo.

14. Las FARC sólo respetan la fuerza. La negociación política para ellas es un medio para desorganizar al adversario.

15. Mientras dicen negociar la paz, las FARC adelantan una guerra total contra Colombia en la que combina todas las formas de guerra: guerra de guerrillas, guerra de posiciones, terrorismo, masacres, emboscadas, asesinatos, secuestros, campos de concentración, siembra de minas antipersonas, incendios, intimidaciones,  destrucción de infraestructuras económicas, extorsiones, desplazamiento de poblaciones, reclutamiento de menores, tráfico de drogas  y, finalmente, la astucia (falsos diálogos, infiltración, manipulaciones mentales, disimulación y mentira).

16.  El objetivo central de las FARC en la “negociación” con el Gobierno Santos no es la paz: es obtener la impunidad para sus atrocidades cometidas durante 50 años, rechazar todos los derechos e  indemnizaciones a sus víctimas, fracturar el territorio de Colombia y confundir el campo adversario.

17. La firma del acuerdo con Santos aumentará las posibilidades de las FARC para alcanzar esas metas y a obtener la destrucción ulterior de las fuerzas de defensa y de seguridad de Colombia.

18.  Reducir las Fuerzas Militares de Colombia en un contexto de ascenso del militarismo en varios países (Venezuela y Brasil sobre todo), de pérdida de soberanía colombiana en el Mar Caribe y de agravación de la hostilidad anti Colombia de varios regímenes autoritarios   (Ecuador y Nicaragua sobre todo),  es suicida.

19.  Toda negociación de paz no es una negociación de paz. Una negociación de paz puede ocultar un plan de guerra. Distinguir lo uno de lo otro es cuestión de vida o muerte.

20. Todos los colombianos aspiramos a la paz. Nadie tiene derecho a cuestionar esa realidad. Estigmatizar a quienes no cierran los ojos ante los engaños contra la paz es inadmisible.

Por: Eduardo Mackenzie

29 de abril de 2013

 

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