Victoria pírrica

Los resultados electorales en Venezuela dejan al desnudo la profunda división en la que quedó sometido el vecino país tras la muerte del Presidente Hugo Chávez. Según los resultados con el 99,1% del recuento efectuado, Maduro ganó con el 50,66% de los votos frente al 49,07% obtenido por el candidato opositor Henrique Capriles.

Mientras el Presidente electo Nicolás Maduro en su discurso de victoria dijo que recibía con humildad la victoria le dio un portazo en la cara a la oposición a la que denunció de buscar pactos por debajo de la mesa y se negó a recibir a sus líderes.

Sin embargo, menos de una hora después el candidato de la oposición Henrique Capriles no sólo desmintió la búsqueda de un acuerdo  señalando que “yo no pacto ni con la mentira, ni con la corrupción. Mi pacto es con Dios” sino que no reconoció el triunfo de Maduro, sino que pidió reconteo voto por voto al denunciar, que se presentaron más de 3.200 incidentes electorales que podrían haber afectado los resultados finales.

Y es que victoria de Maduro terminó siendo tan pírrica (apenas cerca del 2 por ciento por encima, unos 250 mil votos) que haciendo un análisis de las pasadas elecciones con Chávez a la cabeza, el chavismo perdió más de 800 mil votos, en seis meses, con lo que quedó demostrado que el Socialismo Siglo XXI podría entrar en un franco deterioro.

Y aunque ganó, estas elecciones le deja al presidente electo una inocultable realidad: un país completamente dividido y con muchas dudas sobre el futuro político del chavismo. El propio Diosdado Cabello, Presidente del Parlamento venezolano reconoció que el margen de victoria de Maduro evidencia fallas al interior del chavismo y obligan a una autocrítica.

Maduro asume la presidencia de Venezuela bastante debilitado y con muchas dudas sobre su capacidad para dirigir el vecino país que está sumido en una grave crisis económica y un modelo socialista que lejos de aliviar la situación de los ciudadanos va dejando ver falencias que incluyen el exceso en el asistencialismo no sólo interno sino con el apoyo a otros países que apoya el régimen.

Por lo tanto, lo que hay en el panorama es el inicio de un gobierno debilitado y con muchos interrogantes.

 

Por: Javier Contreras

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