Alemán, el idioma de Europa

Bayern imponía su estilo en la cancha de Barcelona. La cámara se detuvo unos instantes en el rostro triste de Messi, que, en el banco, era tan impotente como sus compañeros. Tal vez no hizo falta que hubiese jugado. Con él o sin él, los alemanes son superiores.

La final de la Liga de Campeones se hablará en alemán. Puede parecer una gran sorpresa, pero no lo es para quienes han seguido de cerca el proceso alemán, que no comenzó ayer ni este año. En Alemania desde hace cerca de diez años se viene jugando un fútbol diferente al que este país exhibía. Hay talento, juego rápido a ras de piso, casi siempre, o con el pelotazo largo y preciso y con la obsesión de tener la pelota e imponer las condiciones al rival independientemente del resultado que se lleve.

Lo que vimos en terreno de Barcelona y la eliminación del Real a manos del Borussia Dormunt muestra que la supremacía del fútbol europeo ya se está yendo de las manos de España y todo indica que Alemania toma el trono. Lo que sucede en el fútbol parece ser fiel reflejo de la realidad que se vive en Europa. Alemania sobresale en medio de la crisis que afronta el continente. España afronta uno de los peores momentos económicos de su historia reciente. La mentalidad alemana es hacerle frente a la adversidad y aprender de ella. La mentalidad española parece distinta. Hundida en su crisis y con muchas evasivas para enfrentarla.

Sus grandes equipos, que parecían inmunes a las dificultades y que serían los llamados a ocupar primero o segundos lugares en la Liga debido al alto costo de sus nóminas y a la calidad de sus jugadores, han tenido que bajar la cabeza.

Con el correr de los días, hemos sabido las verdaderas razones de la salida de Guardiola del Barcelona. Este hombre talentoso avizoró el declive de algunos de los grandes jugadores como Xavi o Iniesta o de la pérdida de poderío de la zaga. Y como le quedaba muy difícil enviar al banco a algunos con los que ganó todo se marchó y se fue a Alemania, donde está el presente y el futuro del fútbol europeo.

Bayern, que goza del mayor favoritismo para hacerse al título, fue demoledor. Ganó en casa y afuera y lo hizo sometiendo a sus rivales de principio a fin. Todo esto muestra, a casi un año del mundial, que Alemania tiene los jugadores, el estilo y el potencial que la convertirán en una de las selecciones más poderosas del planeta, si no la mejor.

En la televisión por cable, viven obnubilados con el frenético fútbol inglés o con el táctico y no pocas veces aburrido italiano o con el galopar de Real o Barcelona en España, pero hace falta que las cámaras busquen lo que sucede en Alemania, donde se ven estadios llenos, buen fútbol y talento de sobra. La final, como ocurría cuando jugaban equipos teutones, no será aburrida ni nos llevará a un encuentro escaso de ideas. Nos llevará a la plenitud del mejor fútbol que se está practicando en el mundo.

Por: Gabriel Romero Campos.–

 

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