A pupitrazo limpio

BOGOTA, 09 de Junio _RAM_ En mis épocas de redactor político, cuando me mantenía casi todo el tiempo en el Congreso de la República, pues cubríamos Senado y Cámara, siempre me dio risa y me parecía curioso y recordaba al mismo tiempo que una de las actitudes de los llamados Padres de la Patria, se parecían a lo que hacían los muchachos, cuando no hacían la tarea a tiempo y trataban de cumplir tanto en la escuela como en el colegio, y eso se denomina en ese campo a “pupitrazo” limpio, que es cuando se leen los proyectos, las reformas y los títulos de las leyes y se pregunta por parte del Secretario General de la corporación en pleno, si el honorable Congreso de la República aprueba o desaprueba lo que se está leyendo y es cuando se escucha un estruendo ensordecedor, cuando todos los presentes dan con la mano en sus respectivos pupitres y a partir de ese momento quedan aprobadas las leyes.
Para muchos de nuestros lectores esto suena raro, porque nunca han asistido a una sesión en el Congreso, en donde de verdad se aprueban cosas bastante importantes y otras no tan importantes, como por ejemplo condecorar a Pedro Pérez, porque le fue bien en la escogencia de la reina de la feria de la panela y es que es ridículo, lo que en más de una oportunidad se oye decir y proponer en ese sagrado recinto, de donde salen las leyes, que deben regir la vida política del país.
Todo lo anterior para decir, como un columnista hace unos días, lo mismo de antes y es que recuerda que repasando los titulares de prensa y los noticieros de radio y televisión sobre lo que ocurre en el Congreso es de verdad lo mismo de antes, las comisiones de Senado y Cámara se ven siempre vacías, o para no ser tan duros semi-vacías, exactamente como lo que sucedió el año anterior con la reforma a la justicia y de verdad que lo que más se teme es que llegue la famosa fórmula del “pupitrazo” para varios de los textos que se van a aprobar y que se van colando como fantasmas a último momento.
No tienen en cuenta los honorables Congresistas que se estudian reformas tan trascendentales como a la salud, las que son estatutarias y ordinarias y que han tratado de ser defendidas a toda costa por parte del ministro de esa cartera, Alejandro Gaviria, quien ha conseguido más enemigos que amigos en este pasar de la academia al gobierno. Escuchar al funcionario dando explicaciones sobre lo que está sucediendo, se recuerda las mismas palabras de otros de sus colegas que han visto frustradas sus tareas cuando alguna de las propuestas no han sido aprobadas.
Están vacías las curules, porque estamos en un año pre-electoral, o porque hay varios senadores y representantes que están de gira por el mundo, tratando de ver cómo es que se elabora el mejor whisky, las mejores bolsas de plástico o porque se está aprovechando la oportunidad para estar en los mejores salones de belleza y restaurantes de Norteamérica o del Viejo Continente.
Cuando faltan escasos días para terminar las sesiones ordinarias del Congreso de la República, en lo que corresponde al primer semestre del año el balance de actividades del legislativo es bastante pobre y mediocre, no se puede esperar que proyectos de ley importantes se vayan a aprobar después de hacer un estudio serio y profundo y porque no pensar que para quedar bien entrará en uso nuevamente el tradicional “pupitrazo”.
Hacía mucho tiempo que no ocurría esto, aunque este es un tema de responsabilidad directamente del Congreso y es cuando se da uno cuenta que tanto al Ministerio del Interior como parte del Gobierno le ha faltado diligencia y ser más fuerte en el trabajo para exigir que se aprueben los proyectos que son urgentes, como en el caso de la salud para el bien de los colombianos.
Se ha visto la pereza para adelantar los estudios sobre temas como la salud y las pensiones, que son de asunto prioritario y los debates han sido lentos y se puede decir que no es únicamente por parte de un grupo de congresistas, sino de casi todo el Congreso.
Da tristeza que esto esté sucediendo en un país en donde se espera tanto de las leyes que se hagan para que se ejerza la verdadera justicia y se pueda responder principalmente a los más desposeídos.
Hay muchos proyectos que están quietos desde hace mucho tiempo y esto parece que no les interesara a los legisladores, que le dan un manejo político y que no les interesa sino ver a ver como sacan la tajada burocrática y las partidas económicas para demostrar ante sus electores en las diferentes regiones del país que sí están haciendo algo, cuando esto no es verdad.
Ya no hay control político y grandes debates en el Congreso. Ya no vemos a unos congresistas con deseos de trabajar y de mostrar grandes iniciativas y no quiero ser injusto en esto porque hay un grupo que es el que presenta las propuestas y se dedica a estudiarlas, mientras que hay otros que no van sino a calentar silla, recordándome los tiempos de estudiante, cuando mi profesor Jaime Arango decía, que no fuéramos haraganes y no asistiéramos al colegio simplemente a calentar banca. Muchos Padres de la Patria, solo van a las sesiones y principalmente a las plenarias a contestar a lista, es decir a justificar que están presentes aunque se salgan inmediatamente y no se les descuente el salario.
Muchas propuestas se quedarán en el tintero y posiblemente si es triste el panorama en este primer semestre del 2013, que se puede esperar en el que se inicia el próximo 20 de julio y que nos lleva a la recta final de las elecciones del 2014.

Por: Rudames
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