Decisiones informadas y en tiempo real: más allá de la ficción

mobile-biLos tiempos en que el presidente o el gerente general de una compañía tenía que pedir la información crítica del negocio al área encargada y esperar varios días su respuesta, son ahora cosa del pasado. La agilidad que exige el mundo moderno aceleró los procesos administrativos internos de las organizaciones, al punto que las ventajas competitivas se pueden hoy medir en minutos, y hasta en segundos. Todo depende de la oportunidad de la información: quien la tenga primero, gana.

Y si el que la tiene es el líder de la compañía, la ganancia es mucho mayor. De hecho, gracias al avance de la analítica y sus herramientas tecnológicas, hoy es posible para cualquier CEO tener acceso al instante a la información crítica de su negocio, con una rapidez, profundidad y facilidad únicas; pero sobre todo, con la enorme ventaja de poder tenerla siempre a mano, esté donde esté.

Soluciones con la robustez y portabilidad de SAS Visual Analytics están cambiando entonces la manera de ejercer el liderazgo en las grandes compañías del mundo, pues los gerentes generales que antes tenían la exigencia de que toda la empresa debía ‘caberles’ en la cabeza, ahora la pueden llevar completa -y segundo a segundo- en su bolsillo. Sin embargo, aún son muchos los líderes empresariales que le siguen dando prioridad a la intuición sobre la información y que en consecuencia, no toman en cuenta el inmenso poder de los datos y su análisis inmediato.

En la era moderna quien tiene la posibilidad de acceder a la información y analizarla en tiempo real, es quien realmente tiene una ventaja competitiva frente a sus competidores. De hecho, en términos generales, el presidente o el gerente de una compañía hoy por hoy debe estar al día con los indicadores básicos de su negocio. Es decir, los concernientes a la gestión y control de sus finanzas corporativas, lo cual incluye ingresos, egresos, costos y flujo de caja, entre muchos otros.

Pero también, en opinión de expertos, tiene que estar al tanto de todos aquellos indicadores que le permitan monitorear la estrategia de capital humano de su organización, la gestión de operaciones competitivas y, en síntesis, su direccionamiento estratégico. Saber cómo está la empresa, cómo va y hacia dónde, constituye una posibilidad de lujo que hoy sólo la tecnología brinda a la alta dirección de las corporaciones en el mundo.

Porque con este tipo de herramientas, las cifras cobran vida y pueden ser analizadas en contexto y de acuerdo con parámetros y criterios específicos, determinados según la visión de cada empresa. No es lo mismo conocer la producción de una industria manufacturera cada mes, que hacerlo cada hora y con métricas de desempeño. La posibilidad de generar alertas inmediatas y a tiempo le brindan a la nueva gerencia un poder enorme y la posibilidad de aminorar riesgos, como nunca antes lo había hecho.

Lo mismo ocurre cuando se trata de una empresa de servicios, que requiere mirar al detalle sus parámetros de servicio al cliente; o si es un banco que busca monitorear su estrategia de préstamos, depósitos, liquidez o endeudamiento. Tener la información procesada, analizada, digerida, oportuna y a mano, es oro, y permite visionar oportunidades y riesgos al instante.

Es como manejar un carro con un tablero de mando que le permite al conductor no sólo saber a qué velocidad va, cuánta gasolina le queda y los kilómetros recorridos, sino que pone a su disposición un gran vidrio panorámico al frente, espejos retrovisores y dispositivos electrónicos que lo ubican geográficamente, le marcan la dirección hacia la cual se dirige y hasta le indican si avanza a la velocidad correcta, si tendrá gasolina para los kilómetros que restan y si el panorama futuro le exige cambiar de ruta lo antes posible.

En síntesis, la tecnología le permite al gerente moderno controlar y coordinar a la vez el día a día de su organización, pero sin olvidar ni restarle importancia en lo más mínimo a lo estratégico, es decir, a las acciones y sus consecuencias de mediano y largo plazo. Porque tomar decisiones informadas marca hoy diferencias abismales en los mercados, y quien logra hacerlo en menores tiempos termina logrando posiciones de vanguardia.

Pero lo anterior, sin datos y sin el poder de la analítica, termina siendo lo mismo de siempre. Pues está sujeto sólo a criterios subjetivos que en últimas conllevan a la toma de decisiones sin bases sólidas y demasiado a merced de la suerte, un factor que en materia de negocios y en pleno siglo XXI resulta para los expertos cada vez menos creíble. De hecho, antes de SAS Visual Analytics los presidentes de las grandes compañías tomaban decisiones con base en información obtenida y consolidada meses atrás. Era más una cuestión de ‘olfato’.

Ahora, en cambio, esta herramienta le permite casi en tiempo real a un presidente de compañía portar la información analizada con base en parámetros muy precisos de desempeño, que enfocan su organización y le permiten avanzar sobre un riel que sólo controla riesgos y aumenta oportunidades. Para eso fue creada Visual Analytics, para que los líderes empresariales y de entidades públicas lleven a mano sus entidades por el camino que quieren.

Y en este punto hay un aspecto en el cual los modernos CEO del mundo tienen otra gran ventaja adicional, y la oportunidad expedita de hacer la diferencia frente a sus competidores. Porque la nueva herramienta Visual Analytics ofrece también al usuario la posibilidad de conocer al detalle los proyectos estratégicos de su compañía y el estado de avance. Ahora para un gerente general es posible hacer seguimiento a sus estrategias puntuales más relevantes y críticas, y adentrarse en ellas con el nivel de detalle que requiera, según sus propias necesidades y expectativas.

Tanto para el sector público como para el privado, esta posibilidad de tener los indicadores clave siempre a mano constituye una ventaja competitiva sin precedentes, porque le permite ahora al CEO, al gerente, al director o en general, a la cabeza de cualquier entidad, no sólo saber en qué van sus proyectos estratégicos sino poder evaluarlos y proyectarlos en el tiempo, con base en parámetros concretos y metas definidas previamente. Así, a primera hora del día un funcionario público puede saber exactamente en qué va la construcción de una nueva avenida, y si avanza de acuerdo con el cronograma para en consecuencia generar las alertas respectivas o no. O el presidente de una gran organización puede determinar si los volúmenes de sus ventas están creciendo o decreciendo, e indagar a tiempo los por qué.

La tecnología con analítica hoy lo permite, y potencia con ello la información corporativa estratégica a niveles increíbles que sólo un directivo visionario puede valorar, evaluar y convertir en su mano derecha, para poder tomar las decisiones oportunas, asertivas e informadas que necesita cualquier organización en el mundo. Y las 24 horas del día.

 

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