Seis colombianos acusados del asesinato de agente de la DEA

WASHINGTON, 18 de Julio ­_RAM_ Seis ciudadanos colombianos fueron acusados por un jurado federal en el distrito oriental del Estado de Virginia, por el secuestro y asesinato del agente especial de la agencia antinarcóticos (DEA), James Terry Watson.

El Fiscal General de los Estados Unidos, Eric Holder, afirmó que “El agente especial Watson fue un valiente servidor público que dedicó su vida a proteger el país que amaba. Fue un héroe, en todo el sentido de la palabra, que nos fue arrebatado demasiado pronto y en forma demasiado inesperada. Con los arrestos del día de hoy, hemos tomado un paso importante para asegurar que los presuntos responsables por este absurdo crimen sean llevados ante la justicia.  Del mismo modo, queremos enviar un mensaje inequívoco a todos aquellos que cometan actos de violencia contra los profesionales estadounidenses que velan por el cumplimiento de la ley: no importa quiénes sean o dónde vivan, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que caiga todo el peso de la ley sobre ustedes.”

Gerardo Figueroa Sepúlveda, de 38 años de edad; Omar Fabián Valdés Gualtero, de 27 años de edad; Edgar Javier Bello Murillo, de 26 años de edad; Héctor Leonardo López, de 23 años de edad; Julio Estiven Gracia Ramirez, de 30 años de edad;  y Andrés Alvaro Oviedo García, de 21 años de edad, fueron acusados de dos cargos de homicidio en segundo grado, un cargo de secuestro y un cargo de conspiración para secuestrar. Oviedo García también fue acusado de dos cargos de asalto.

Adicionalmente, el gran jurado acusó a Wilson Daniel Peralta Bocachica, colombiano de 30 años de edad, por sus supuestos esfuerzos para destruir la evidencia asociada con el  homicidio del agente especial Watson.

De acuerdo con la acusación, Figueroa, Valdés, Bello, López, Gracia and Oviedo García formaban parte de una conspiración de secuestro y robo que utilizaba taxis en la ciudad de Bogotá para atraer víctimas a un punto donde serían atacadas y robadas. Una vez la víctima se subía al taxi, su conductor hacía una señal a otros conspiradores para que iniciaran la operación de secuestro y robo.

La acusación señala que el 20 de junio de 2013, mientras se desempeñaba como funcionario de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, el agente especial Watson tomó un taxi manejado por uno de los acusados, después de lo cual fue supuestamente atacado por otros dos de los acusados – uno que lo sometió con un arma paralizante y otro que lo apuñaló con un cuchillo, lo que condujo a la muerte del agente Watson.

Los cargos fueron anunciados por el Fiscal General de los Estados Unidos, Eric Holder; la Vicefiscal General  Mythili Raman, de la División Criminal del Departamento de Justicia; el fiscal del distrito oriental del Estado de Virginia, Neil H. MacBride; la subdirectora a cargo de la Oficina de Campo del FBI en Washington, D.C., Valerie Parlave; el agente especial a cargo de la División de Operaciones Especiales de la Agencia Antinarcóticos (DEA), Derek S. Maltz; y el director del Servicio de Seguridad Diplomática para el Departamento de Estado, Gregory B. Starr.

Este caso está siendo investigado por el FBI, la DEA y el Servicio de Seguridad Diplomática, en una cooperación cercana con las autoridades colombianas y con el apoyo de la INTERPOL y de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. El caso está siendo llevado por el vicefiscal de la oficina del distrito oriental del Estado de Virginia, Michael P. Ben’Ary, junto con la abogada especial Stacey Luck, y la abogada litigante Christine Duey, de la división penal de la Sección de Derechos Humanos y Procesos Especiales.

 

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos reconoce con gratitud a la Fiscalía General de la Nación, a la Policía Nacional de Colombia, a la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN), a la Unidad de Investigaciones Especiales de la DIJIN, a la Policía Metropolitana de Bogotá, y al Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación, por su extraordinario trabajo, por el apoyo y el profesionalismo con el que han respondido  a este desafortunado incidente.

Las acusaciones penales son sólo acusaciones y por consiguiente no constituyen evidencia de culpabilidad. Un acusado se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.

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