Farc aceptan refrendación popular de acuerdos, pero no el referendo

La Habana, 27 de Agosto ­_RAM_.  Las delegaciones del Gobierno y las Farc se enfrentaron este miércoles con sus propias argumentos sobre el tema de cómo se refrendará lo que se acuerde en el proceso de paz. De hecho, se conoció que estos ya fueron puestos sobre la mesa de diálogos en La Habana.

Por su lado, el jefe de la delegación del Gobierno en La Habana, Humberto de la Calle Lombana, afirmó que en la mesa ya está pactado con la guerrilla que los colombianos tendrán que refrendar el acuerdo final con las Farc. Sin embargo, lo que se debe discutir es el mecanismo de cómo se va a hacer.

“El Gobierno considera necesario que este mecanismo esté disponible, si en la Mesa de Conversaciones se llega a un acuerdo sobre el mismo. El proyecto tiene sentido bajo la óptica del principio de expansión democrática: propiciar un referendo el mismo día de elecciones de Congreso asegura una mayor participación ciudadana en las urnas, lo cual aumenta la fuerza política y la legitimidad de la decisión popular”, dijo De la Calle al término de un nuevo ciclo, en el que se ha discutido el segundo punto de la agenda, la participación política. Se volverá a sentar el próximo 9 de septiembre.

El exministro agregó que “lo peor sería que al momento de llegar a acuerdos, los instrumentos legales resultaran insuficientes”. No obstante, reiteró que este mecanismo “requiere de un acuerdo en la mesa de conversaciones”.

De la Calle también recordó que los días 24, 25 y 26 de septiembre próximos se realizará un foro nacional en Bogotá sobre la solución al problema de las drogas ilícitas, que corresponde al punto cuatro del ‘Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera’.

También se confirmó que los días primero, 2 y 3 de octubre, en San José del Guaviare (Guaviare), se hará un encuentro para recoger los testimonios de la región y promover intercambios para que esto sirva como estudio de caso de una solución al problema de las drogas ilícitas con enfoque territorial.

Los negociadores de las Farc insistieron en su posición de que sea a través de una Asamblea Nacional Constituyente que se le de legitimidad a los pactos que se suscriban en Cuba.

Al efecto, el jefe del equipo negociador del gobierno, Humberto de la Calle admitió que hay discrepancias en este punto y que por lo tanto, la discusión debe seguir sobre cómo se va a hacer, si por referendo o una Asamblea Constituyente.

“Estamos trabajando en borrador que tendrá que ser refrendado por cada colombiano según su conciencia. Hemos discutido en la mesa de diálogo sobre el referendo. Buscamos mayor legitimidad en acuerdos”, precisó.

A su turno, el vocero de las Farc alias Iván Márquez notificó: “Nosotros consideramos técnicamente improcedente el referendo”.

“Necesitamos una instancia confiable que resuelva esta situación y consideramos que es la Asamblea Nacional Constituyente”, puntualizó.

Además insistió en un cese bilateral al fuego, mientras se llevan a cabo las conversaciones en La Habana.

 

Declaración del Jefe de la Delegación del Gobierno en La Mesa de Conversaciones, Humberto de la Calle

 

La Habana, 28 de agosto de 2013

 

Buenas Tardes.

 

Termina un nuevo ciclo de conversaciones con varios temas interesantes que quisiera destacar.

En primera instancia, el reconocimiento público que han hecho las FARC respecto a su responsabilidad frente a las víctimas. Es un paso importante pero es solo un primer paso.

Lo hemos dicho en varias ocasiones: en este proceso en el cual buscamos el fin del conflicto, la reconciliación de la sociedad colombiana pasa por reconocer a todas las víctimas del conflicto, sin distinguir entre unas u otras por razón del victimario, sin consideración a violencias cruzadas de distinto origen.

Para la delegación del Gobierno este es un tema central y prioritario de estas conversaciones, que abordaremos en el punto quinto de la Agenda.

Los colombianos se cansaron de la violencia y quieren una paz que signifique hechos reales: que se acaben el secuestro y el narcotráfico, los ataques donde mueren absurdamente tantos jóvenes, las bombas, las minas que mutilan y, por supuesto, que haya resarcimiento para las víctimas.

La paz que estamos buscando es una paz sustentada en la justicia, la verdad y la reparación.

Estamos dialogando en La Habana para ponerle fin al conflicto e iniciar una nueva etapa en nuestra historia de construcción de paz, de progreso en el campo, de vigorización de nuestra democracia, de integración territorial y de unidad nacional.

Ya hemos logrado un acuerdo para una reforma rural integral. Se trata de cerrar la brecha entre ciudad y campo. El conflicto se originó en el campo y allí se alimenta.

Como lo dijo Aristides Calvani, el Canciller venezolano, “En el campo queremos que cada fusil sea reemplazado por un tractor.”

Por su parte, ahora discutimos las decisiones que se requieren para que se amplíe la participación política y ciudadana y para que no haya combinación de todas las formas de lucha.

En segundo lugar, como lo anunciamos esta semana en un comunicado conjunto, recibimos en la Mesa de Conversaciones a los delegados de la Oficina de Naciones Unidas en Colombia y el Centro de Pensamiento para la Paz, para darles la orientación necesaria para realizar un nuevo foro, en esta ocasión sobre el tema de solución al problema de las drogas ilícitas que corresponde al punto cuarto del Acuerdo General.

El evento se realizará en dos momentos: el primero, un foro de amplia convocatoria en Bogotá, como los que ya se han realizado, a finales del próximo mes; y segundo, un capítulo especial del evento en San José del Guaviare, pocos días después, para recoger testimonios de personas y organizaciones de una región que desde hace décadas padece el problema del narcotráfico.

Nuestro objetivo y así lo transmitimos a los voceros de la ONU y la Universidad Nacional, es nutrirnos de las propuestas de la sociedad civil y enfocarnos en soluciones. Los diagnósticos ya los conoce bien el país. Como en ocasiones anteriores, ni gobierno ni guerrilla participaran en estos eventos.

Queremos una Colombia sin coca. Sería un paso gigantesco para el país y para el mundo.

Y lograr que las FARC colaboren en este propósito, sería un elemento muy importante de estas conversaciones de La Habana.

Tercero, tal como lo dijimos en el comunicado conjunto dado a conocer hoy, en la Mesa de Conversaciones las delegaciones presentaron sus respectivas visiones sobre la “Implementación, verificación y refrendación” de los acuerdos.

Dado el anuncio del Presidente Juan Manuel Santos sobre el proyecto de ley presentado al Congreso la semana pasada que busca levantar la limitación para que un eventual referendo pueda coincidir con una elección ordinaria, la discusión sobre este punto de la Agenda se inició en la Mesa.

El Gobierno considera necesario que este mecanismo esté disponible, si en la Mesa de Conversaciones se llega a un acuerdo sobre el mismo.

El proyecto tiene sentido bajo la óptica del principio de expansión democrática: propiciar un referendo el mismo día de elecciones de Congreso asegura una mayor participación ciudadana en las urnas, lo cual aumenta la fuerza política y la legitimidad de la decisión popular.

Es nuestra responsabilidad prever desde ya posibles escenarios futuros y, como los dijo el Presidente Santos, de esa manera allanar el camino hacia la paz.

Lo peor sería que al momento de llegar a acuerdos, los instrumentos legales resultaran insuficientes.

El Gobierno presentó los argumentos que sustentan la validez de esta propuesta como un camino serio y responsable.

Pero por supuesto, esto requiere acuerdo en la Mesa de Conversaciones.

Ya está pactado en todo caso que los colombianos tendrán la última palabra sobre los eventuales acuerdos a los que se llegue aquí en La Habana.

Ustedes, cada uno de los colombianos, decidirán si aceptan lo acordado aquí en La Habana.

Si bien sabemos de las inmensas dificultades que tenemos al frente, no nos cansamos de imaginar una Colombia en paz. La manera de afrontar el presente, es mirar al futuro.

Tenemos una oportunidad cierta para la paz y como lo dijo el Presidente Santos, es aquí y ahora.

 

 

 

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