La falsificación de la Paz

Por: Miguel Andrés Fierro.– 

El lenguaje de la paz y de los  “derechos humanos”  han tomado una ambientación de corte marxista,  se ejecuta el linchamiento a gobiernos,  instituciones y personas, para que la “Revolución” triunfe. Lo curioso es que en el caso de nuestro país, hay una máscara que modula ese “triunfo de la revolución” sea por maniobras de un Ejecutivo que en campaña prometió lo opuesto al ejercicio de su gobierno (véase casos de Chávez en Venezuela y de Santos en Colombia, ambos prometieron lo contrario en campaña electoral).

La subversión de los “derechos humanos” maneja organismos internacionales en agravio de la soberanía del Estado.  Lo triste es que ese mismo Estado se preste y sea lacayo de ese lenguaje ajeno a la teleología de la edificación de los derechos humanos.

Los falsos “derechos humanos”  y la falsa aspiración de la búsqueda de la paz a cuesta de brotes de impunidad con criterios de elegibilidad política, son sentimientos pasionalmente impregnados de ideología. Al carecer de ponderación de  racionalidad, objetividad y universalidad, no pueden ser legítimos defensores de la dignidad humana y más  cuando el universo de víctimas que han dejado las Farc y el Eln,  tiene pocos precedentes en la historia de la humanidad.

La manipulación de corte  marxista,  aspira a dos pretensiones: Vengar sin misericordia  contra quienes con la legitimidad y la legalidad combatieron hasta  derrotar épicamente  la guerra fratricida que lleva más de medio siglo de historia de la República;  y defender hasta la impunidad a los criminales guerrilleros y terroristas que siguen actuando para luego disfrazarlos perpetuamente como dueños de la moral y de los derechos humanos.

Desde los sesenta se elaboran tratados sobre derechos humanos, duplicadamente: universales y regionales por medio de organismos regionales y multilaterales de derechos humanos, los cuales  han sido copados por ONG dominantes.

Los falsos “derechos humanos”  aparados en tratados   en el marco de “la paz y la reconciliación nacional”, pretenden obtener viles precedentes judiciales, para privar a la Sociedad de su derecho a la legítima defensa contra la permanente agresión por uso de la combinación de todas las formas de lucha.

Ahora, nos quieren obligar a refrendar acuerdos de paz  que no se han firmado cambiando las reglas de la democracia para lograr un umbral. Nos quieren invitar a refrendar acuerdos de impunidad saboteando las contiendas electorales programadas por nuestro ordenamiento jurídico. Ahora con un ingrediente adicional: con el fusil en el cuello. ¿Ésta es una paz justa, sin impunidad y verdadera?

@miguelfierrop

 

 

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