Beyoncé le canta a Colombia desde Medellín

Medellín, 20 de Septiembre ­_RAM_.- La cantante llegará a Colombia después de unas merecidas vacaciones. Junto con Jay Z y su hija, Blue Ivy, recorrió las costas italianas y las islas griegas en su yate de 60 metros de longitud. Las fotos del ‘paseo’ vistas en Tumblr emocionaron a sus fanáticos y despertaron la envidia de quienes añoran la vida de la estrella: el poder detrás de la música pop hoy. La revista Vogue calcula que, entre Beyoncé y Jay Z superan los mil millones de dólares de patrimonio.

La dupla es considerada como una máquina a todo vapor en esta industria. Y para la revista Marie Claire, entre las parejas más influyentes en Estados Unidos están los Obama, el equipo Pitt-Jolie y los esposos Carter.

Más de 75 millones de discos vendidos en todo el mundo y 17 premios Grammy ratifican el impacto de Beyoncé en la música. Una carrera brillante que se ha ligado, además, a su historia en el cine, con cintas como Dreamgirls o Cadillac Records, que son a su manera homenajes a las raíces del soul que la llevaron al lugar en el que está. En la última, por ejemplo, recrea a la cantante de blues Etta James, una interpretación que se volvió una escena de culto.

Esta gira es la primera que Beyoncé emprende con su pequeña hija, que ahora tiene 19 meses.

“Mi sueño siempre ha sido poder balancear mi vida y mi carrera”, dijo la artista durante la rueda de prensa que ofreció antes de su primer concierto en Brasil, el pasado 9 de septiembre.Beyoncé le canta a Colombia. El 18 de mayo se presentó en Milán en el marco de su gira Mrs. Carter World Tour. Ahora cantará por primera vez su sensual Rhythm & Blues en Colombia, en el estadio Atanasio Girardot de Medellín. Foto: Look Press Agency.

El 18 de mayo se presentó en Milán en el marco de su gira Mrs. Carter World Tour. Ahora cantará por primera vez su sensual Rhythm & Blues en Colombia, en el estadio Atanasio Girardot de Medellín. Foto: Look Press Agency.

“Beyoncé estará en tu vida como nunca lo ha estado. Su música, imagen y esencia prácticamente se colarán por las chimeneas y se filtrarán por entre las tablas del piso”. Así vaticinaba Vogue en marzo pasado los meses que le esperaban a la cantante, tan colmados de éxitos que, según Forbes, si en el futuro hubiera que escoger un año en el que la artista reinó en el mundo entero, ese sería el 2013. Colombia ya hace parte de esta historia que no solo relata la apoteosis de la carrera excepcional de esta bella mujer de 31 años, sino además un capítulo aparte en la historia del espectáculo, gracias al concierto de la estrella en Medellín.

Más de 75 millones de discos vendidos y 17 premios Grammy la avalan como gran diva de la música.

La imagen no puede ser más clara: una colosal reina de ébano cubierta de oro, con un cetro de rubíes y un camafeo que le cuelga del cuello y que enaltece una fotografía de su esposo, Jay Z (Shawn Corey Carter es su nombre de pila). Beyoncé desfila por un palacio al estilo de Versalles, rodeada por una escolta victoriana. Tiene el poder del mundo a sus pies. Así es la promoción de la gira mundial ‘The Mrs. Carter Show’, una experiencia con la que, según el diario The International Business Times, la cantante facturará cerca de 116 millones de dólares. A eso se le suma su contrato publicitario con Pepsi y la marca de ropa H&M.

La gira tiene entre sus escalas a la ciudad de Medellín: el próximo domingo 22 de septiembre, Beyoncé Knowles traerá su espectáculo al estadio Atanasio Girardot, un evento que tuvo desde un comienzo el respaldo del alcalde de la ciudad, Aníbal Gaviria, y que ha convocado a la empresa privada.

Lo que se verá en el escenario es una combinación de baile, música, teatralidad, efectos especiales e iluminación apenas comparable a la que presentó Madonna, también en la capital antioqueña.

En lo musical, incluirá canciones de lo que es su quinto álbum y éxitos de todos sus álbumes: Dangerously in Love (2003), B’Day (2006), I Am… Sasha Fierce (2008) y 4 (2011).

Durante el show, Beyoncé danza, cambia de atuendo, habla con el público, recrea historias… todo lo que demanda ser una de las más importantes figuras del entretenimiento hoy. Según los organizadores, la boletería de la etapa abierta para la venta (7.000 entradas) se agotó el mismo día que salió a los puntos de Tuboleta. De esa cantidad, el 60 por ciento se quedó en manos del público paisa, y el resto fue vendido a asistentes que llegarán a Medellín provenientes de todo el país.

Sin embargo, el grueso de la boletería (30.000 entradas) estuvo en manos de diferentes empresas que las ofrecieron a sus clientes o usuarios por un sistema de redención. Marcas como Une, Hyundai, Pilatos, la Marca País y W Radio han convocado al público para que obtenga las boletas a través de concursos en sus redes sociales o incluso como obsequio por la compra de un vehículo.

Detrás del espectáculo pop también se cocinan otros objetivos. La cita en Medellín contará con la presencia de 200 líderes jóvenes afrocolombianos que llegarán invitados por Usaid y Marca País. La cantante representa un símbolo para los afrodescendientes y se ha referido a la igualdad de razas en diferentes entrevistas.

 

Más allá del hielo tallado, las miles de botellas de agua o el lujoso camerino que exigió para su presentación en el estadio Atanasio Girardot de la capital de Antioquia, la llegada al país de la estrella es una escala más de la definitiva conquista del planeta que esta texana salida de la nada, se ha propuesto. Todo para cumplir su consigna: “El poder no te lo dan: tienes que tomártelo”, como le dijo a Vogue. El Mrs. Carter World Tour (Carter es su apellido de casada), que se inició en abril pasado en Serbia, es solo otro eslabón de una cadena de momentos estelares que les dan la razón a quienes sostienen que Beyoncé está en todas partes. En enero, tuvo el orgullo de interpretar el himno nacional durante la segunda posesión presidencial de Barack Obama, en Washington. Luego de protagonizar la portada de GQ, vino la de la edición Poder 2013 de Vogue, que con 340 mil copias vendidas, fue la más exitosa de la publicación de moda a comienzos del año. El retorno de la llamada Queen Bee —abeja reina—, tras dedicarse de lleno a la crianza de su hija Blue Ivy, nacida el año pasado, fue más impactante gracias a sus nuevas campañas publicitarias para Diet Pepsi, por la que cobró 50 millones de dólares, y H&M. Noticia mundial fue también el lanzamiento de su documental Beyoncé: Life Is But a Dream, dirigido y producido por ella misma, convencida de que, a pesar de más de nueve biografías no autorizadas, su historia nunca había sido contada, “nadie sabe realmente quién soy”, afirmaba.

En la gala del museo Metropolitano de Arte de Nueva York, verdadero duelo de moda y glamour, su modelo de larga cola de Givenchy se robó el show, pero nada como su recital de apenas quince minutos en el Super Bowl, presenciado por más de 108 millones de espectadores y que desató 5,5 millones de trinos en Twitter. En esta red social, a propósito, ella tiene 7 millones de seguidores, a pesar de sus, relativamente, escasas actualizaciones, mientras que en Facebook tiene otros 47 millones de fans, que la convierten en la quinta celebridad más influyente en estas redes, de acuerdo con Forbes.

Beyoncé, quien está en el show business desde niña, prestó así mismo su voz a la banda sonora de una de las cintas más exitosas del 2013, El Gran Gatsby, en la cual interpretó Back to Black.

Luego de recorrer Brasil y Venezuela, Beyoncé demostrará en Medellín por qué es considerada un verdadero monstruo en el escenario. Hace poco, cuando la revista Time la nombró una de las personas más influyentes del globo, el director de cine Baz Luhrmann explicó el prodigio: “Nadie tiene esa voz, nadie se mueve como ella, nadie puede acaparar a la audiencia como ella (…) Cuando Beyoncé graba un álbum, canta una canción o hace cualquier cosa, es todo un suceso que se vuelve predominante. Hoy, es la heredera evidente de las divas de Estados Unidos, la voz nacional reinante”. Por su parte, la actriz Gwyneth Paltrow, su gran amiga, le declaró a Vogue: “Cuando ella está en concierto, ostenta más poder que cualquier otra mujer que yo haya visto. Ella nunca lo dirá ni lo ha dicho, pero siento que sabe, con todas la fibras de su ser, que es la mejor en el mundo en su trabajo”. Kelly Rowland, con quien creció y conformó el grupo Destiny’s Child, aseguró en la misma revista que ello es fruto de su perfeccionismo: “Puede estar despierta hasta las cuatro de la madrugada la noche antes de una presentación afinando detalles. Su mano está en todo”.

Y esa perseverancia tiene excelentes réditos monetarios. Al ubicarla como una de las 35 personalidades más ricas del mundo, en su listado Celebrity 100, Forbes reveló que por un concierto como el de Medellín la artista cobra unos dos millones de dólares, o sea más de 3.800 millones de pesos. Así, el delirio de los espectadores colombianos que pagaron por oírla cantar en vivo sus sensuales melodías de Rhythm & Blues, con toques a veces de jazz, hip hop y otros géneros, contribuirá engrosar los cerca de 116 millones que Beyoncé ganará este año, por la gira, contratos publicitarios y empresas de moda. Semejante vuelo financiero, le merece admiración en un país que endiosa la riqueza como Estados Unidos, pero por igual controversias. Según WikiLeaks, actuó alguna vez para la familia del dictador libio Muammar Gaddafi y la presión fue tal que tuvo que donar el ventajoso pago a los damnificados del terremoto de Haití. Ser imagen de Pepsi también le ha valido críticas, ya que anunciar esta bebida alta en azúcar, no se compadece con la campaña contra la obesidad que lidera con la primera dama Michelle Obama. Pero devolver un millón no la hace pobre, pues además de sus ingresos cuenta con el patrimonio de su marido, el magnate del hip hop Jay-Z, con quien se calcula que tiene una fortuna conjunta de 1.000 millones de dólares.

 

 

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