Deudores hipotecarios víctimas del carrusel Judicial

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

Son cientos los deudores hipotecarios que han sido víctimas del carrusel judicial conformado por: Magistrados, Jueces, Abogados y Auxiliares de la Justicia.

El carrusel Judicial, que se destapó en los juzgados de Palo quemado, apenas es una pequeña muestra de lo que viene sucediendo en la Justicia Colombiana. Sin embargo, es bueno aclarar que sí existen funcionarios que son muy meticulosos en el cumplimiento del deber.

Lamentablemente para el caso de las viviendas adquiridas por el Sistema UPAC y posterior UVR, se ha conformado toda una parafernalia de corrupción, entre entidades crediticias y las diferentes instancias judiciales donde caen los procesos, donde humildes familias de escasos recursos económicos, son víctimas de toda una jauría de persecución, que en nombre de la “Administración de Justicia y por Autoridad de la Ley” sin ninguna consideración los lanzan a la calle sin tener en cuenta que muchas veces han cancelado en un cien por ciento sus obligaciones, o se han atrasado en algunas cuotas y no les permiten ponerse al día, puesto que es un inmueble más que ingresa al inventario de los carteles de remate.

Quienes como columnistas de opinión hemos escrito sobre estos casos tan aberrantes, tenemos en nuestro poder varios denuncias  puntuales, que al ser analizadas no queda la menor duda, que sobre estas familias ha caído todo el vendaval de la infamia, al serles embargadas y rematadas sus viviendas que fueron canceladas con los ahorros de toda una vida, pero que con procesos montados sobre documentos falsos y liquidaciones fraudulentas, en un abrir y cerrar de ojos se las arrebatan, muchas veces en forma violenta, con la complacencia de la Fuerza Pública.

Valdría la pena que el Señor Fiscal General de la Nación, nombrara una Unidad Investigativa, para los casos de Deudores Hipotecarios UPAC/UVR. Son miles las familias que se encuentran suplicando ante los Despachos Judiciales y Corporaciones Financieras, se corrijan las injusticias que fueron cometidas en su contra. Miles de veces se han interpuesto Acciones de Tutela, pero es tan perfecta la organización criminal para estos casos, que siempre se falla dando la razón a quienes desde cómodos despachos imparten instrucciones, para que las mafias de los remates de viviendas de los presuntos deudores hipotecarios, se queden con los inmuebles.

Las ciudades más afectadas por estos casos son: Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, sin descartar que las intermedias padecen el mismo drama. Las Corporaciones y Bancos mas reportadas en su orden por estas anomalías son: Davivienda, con cientos de casos puntuales en diferentes ciudades del País; Central de Inversiones Cisa, dependiente del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, que cometió el abuso de vender a Covinoc, una cartera con presuntos  deudores hipotecarios,  que al ser confrontados con los recibos de pago, muchos de ellos se encuentran a paz y salvo, al hacer el reclamo, ha tenido el cinismo de decir: que deben entenderse con Covinoc, quién a su vez negoció los derechos de dicha cartera con tercera persona. Con este argumento tienen al presunto deudor de Herodes a Pilatos. Otro caso vergonzoso se reporta en la Caja Social de Ahorros, donde prácticamente usurparon la vivienda a un comprador de buena fe, que la poseyó con la subrogación de un crédito hipotecario,  siendo este el punto de apoyo para que el inmueble actualmente se encuentre en manos de dicha Corporación desde el año 2008. De Colpatria se registran varios casos, y del antiguo Gran Ahorrar, existen varios ciudadanos perjudicados, puesto que al fusionarse, no tuvo la delicadeza de entregar la cartera saneada, tirando a la calle a cientos de familias que también les cancelaron sus viviendas dentro de los plazos estipulados. Esta es apenas una pequeña muestra de los abusos que  vienen cometiendo los bancos y corporaciones financieras en contubernio con funcionarios corruptos del poder judicial,  contra presuntos deudores hipotecarios: UPAC/UVR.

Si continuamos mencionado el carrusel de los remates de presuntos deudores hipotecarios de los sistemas: UPAC/UVR, es tema de nunca acabar. Con justificada razón hemos visto por los noticieros de televisión, cómo las familias cuando ocurre un desalojo promovido por los carteles de remate, acuden a las vías de hecho.

Es vergonzoso que en nuestro País, el Gobierno esté hablando de Paz, mientras existen miles y miles de familias pidiendo justicia, aferradas a sus viviendas para no dejárselas quitar de una horda de delincuentes que actúan en nombre de la Ley.

¿Dónde está Señor Presidente Santos la Justicia Social de vivienda para estas familias que Usted tanto pregona, que con justificada razón están acudiendo a la violencia para defender para el ocaso de su existencia un techo donde guarecerse con sus familias?

Acepte Señor Presidente que quién hace estas denuncias, no lo hace temerariamente, sino con pleno conocimiento de causa. No siga tolerando Señor Presiente los carteles de los remates hipotecarios manejados desde los santuarios de la economía con la complicidad de la Justicia.

Pero también, Hay que aceptar que al problema de los Deudores Hipotecarios, UPAC/UVR, le ha salido otro cartel que podríamos sin lugar a dudas llamarlo el cartel de los redentores: son asociaciones que desde hace varios años se han venido conformando con el fin de pescar en rio revuelto, haciéndole creer a las familias que a través de ellas, se les puede prestar la asesoría necesaria para sanear su vivienda, les cobran una cuota por afiliación y una mensualidad para vigilar los procesos, pero la mayoría de las veces terminan en otra dilación más, o amancebaos con los carteles de vivienda de la Justicia, los bancos y corporaciones financieras.

 

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