El barquero víctima de un EPS

Por: William Calderón.– Como todos mis lectores podrán estar informados, el pasado 20 de agosto fui intervenido quirúrgicamente por el más calificado grupo de cardiólogos en la prestigiosa Clínica Shaio, del que forman parte: Victor Caicedo Ayerbe, Dario Andrade Ferro, Hernando Orjuela, Hernando Santos, Hernando Estrada, Juan M Sarmiento y que gerencia con lujo de competencia y singular maestría Don Fabio Echeverri Correa. Mi operación de corazón abierto no es cualquier cosa. Sin embargo, vean por las que estoy pasando en el delicado proceso post-operatorio.

Ordenaron estudio previo

Antes de la cirugía, el médico Fernán Mendoza me ordenó un estudio polisomnográfico que me fue practicado de manera inmediata en las instalaciones del Centro Especializado en Neurología y Sueño S.A.S. (Clínica Shaio), cuya impresión clínica según la neuróloga somnóloga Karem J Parejo G, dio el siguiente resultado: Estudio de sueño compatible con Síndrome de Apnea-hipopnea obstructiva del sueño que mejora con la colocación de CPAP entre 8 y 10 cc de H2O.

El verdadero viacrucis

Con el estudio Polisomnografico en la mano me dirigí a Café Salud, donde primero solicité una cita para Medicina Interna. Después de varias horas de paciente espera fui remitido al Centro de Especialistas Morato. Allí me atendió una médica internista. Como en el lugar no había servicio de impresora, me dirigí al día siguiente a un centro de atención donde me tocó hacer otra larga fila. Tras varias horas de espera, finalmente me entregaron otra orden indicándome la institución a la que me debo remitir y me suministran unos números telefónicos, por si acaso.

El lugar equivocado

Con los teléfonos a la mano llamo a MEDERI y después también de insistir, insistir e insistir por varias horas, me responden que estoy llamando al lugar equivocado; que ellos no tienen ningún convenio con Café Salud para temas de Neumología ni para APNEA. Entonces, hay que cambiar la orden nuevamente, y nos remiten a otro sitio denominado Riesgo de Fractura S.A., donde me responden con la mayor frescura y gran desparpajo: “Usted entra a una lista de espera (como en cualquier aeropuerto) porque el especialista no tiene agenda”. Luego me llaman y me dan una cita para el miércoles 23 de octubre ,pero un día antes (el martes 22) llaman a confirmar, primero, y después a decir que el médico no me puede atender”… En esas estoy, apreciados amigos de La Barca.

Un drama permanente

Mi drama es el mismo que viven hoy millares de compatriotas por culpa de una medicina paquidérmica, caotizada, deshumanizada, desorganizada que no representa ninguna prenda de garantía para sus afiliados.

¿Cuántas nuevas reformas a la salud serán necesarias para que funcione como es debido un servicio tan vital como el que nos merecemos todos los colombianos?

¿Por qué cuando apenas hace tránsito de una cámara a otra, en el Congreso del a República, la cacareada reforma a la salud, ya aparecen en escena algunos expertos para decir, sin rodeos, que con los cambios en proceso no va a pasar nada?

Que el ministro de salud, Alejandro Gaviria, nos diga la verdad.

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