Experiencia de 8 años sin oficina

Por: Jorge Corchuelo.–

No tener oficina no significa que se tenga que quedar en la casa. La casa engorda, deprime.

Hay que circular, estar en la calle, ir a eventos, buscar relaciones nuevas.

La forma de vestir y expresarse debe dar la percepción de estar trabajando, de estar en actividad.

La esposa, los hijos y en general la familia debe percibir energía, trabajo, futuro.

Estar siempre atento a contestar el teléfono, el email y el chat. Que la gente no tenga que pensar donde queda su oficina.

Si no le preguntan no se tiene por que contar que no tiene oficina. Ese no es tema de conversación ,el tema es su actividad principal.

Citar a la gente en los mismos sitios permite que los meseros lo traten con familiaridad, transmite seguridad, imprime confianza.

Un tinto en Juan Valdez o JW Marriot vale casi igual, pero no transmite lo mismo. Escoja bien los sitios para sus reuniones. El escenario es un arma. Úsela bien.

Las herramientas de marketing, tarjetas, página web, presentación corporativa deben impresionar a todos nuestros potenciales clientes en esto no se debe economizar.

Tener una oficina virtual en REGUS o similares ayuda te da un domicilio fiscal, una dirección y te atienden el teléfono por 200 dólares al mes o menos.

Cuando termine sus reuniones, haga una ayuda memoria y compártala enviando un email a su interlocutor, donde queden los temas de la reunión. Esto demuestra eficiencia y ayuda para que no se le olviden los temas y los compromisos (la memoria es frágil)

Use lo último en tecnología y haga presencia en todas las redes sociales. Estas herramientas son sus mejores aliadas.

Mantenga una agenda ocupada, así sea con amigos si se aísla pierde el año.

Que la gente tenga claro su oficio que lo identifique como experto en lo que hace.

Estar sin oficina no significa estar sin actividad. Si come más de lo normal, duerme más de lo normal o está tomando licor más de lo normal, busque oficina o empleo. Esto de no tener oficina no es para usted.

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