Alertas tempranas, muertes que se podrían evitar

Por: Mónica Villegas *

En los últimos años en Bogotá ha pasado un fenómeno bastante particular: por un lado, las muertes violentas se han reducido considerablemente, por encima de las metas planteadas para el 2016; por otro lado, el Distrito no ha podido afinar experiencias para evitar que muertes de madres y niños dejen de ser una constante en la ciudad. Los resultados del estudio “Seguimiento a indicadores de mortalidad evitable” realizado por el Grupo de Estudios en Salud Pública de la Universidad de los Andes así lo demuestran.

Lo primero que hay que señalar es que el estudio demuestra que las metas de salud pública para evitar la mortalidad materna e infantil en el Distrito no fueron ambiciosas, apenas hicieron una ampliación plurianual de la tendencia que se presentó entre 2008 y 2012. En otras palabras, el Distrito no hizo esfuerzos adicionales para reducir las muertes de madres e infantes, apenas prometió seguir cumpliendo con la tarea.

Así las cosas, para 2016, la ciudad deberá tener la mortalidad infantil en menores de un año a razón de 8 casos por 1.000, la mortalidad infantil en menores de 5 años a una tasa de 15,7 por cada 10.000 menores de cinco años. Los casos se repiten en mortalidad por Enfermedad Diarreica Aguda, Infección Respiratoria Aguda y más. Lo más preocupante es que para los casos de mortalidad materna la meta es tener la razón por debajo de 39 casos por 100.000 habitantes, nivel alcanzado en 2011 y que en 2012 en lugar de bajar, aumentó.

Por supuesto, la administración podría alegar que en todos los casos la meta está por debajo de los niveles actuales y tiene razón, sin embargo, todos serían resultados inerciales que apenas mantienen la tendencia. Por ejemplo, el Grupo de Estudios en Salud Pública de la Universidad de los Andes presenta tres escenarios para la proyección de la razón de mortalidad infantil en Bogotá: el resultado optimista, que obligaría a la administración a ser rigurosa en la aplicación de políticas y la puesta en marcha de un sistema de monitoreo más estricto podría alcanzar en 2016 3,2 casos por cada 1.000 nacidos vivos; en un escenario más moderado que implicaría trabajar con mayor profundidad a la actual pero sin tantos esfuerzos se podría llegar a 7,3 casos por cada 1.000 nacidos vivos; al contrario de estos dos, el Plan de Desarrollo apenas pretende llegar a 8 casos por cada 1.000 nacidos vivos en 2016.

Otro hallazgo del estudio de la Universidad de los Andes es que el riesgo de ser víctima de mortalidad materna o infantil aumenta significativamente en el régimen subsidiado y en las personas no afiliadas. La mortalidad materna en el régimen contributivo es de 33,14 casos por cada 100.000 nacidos vivos y aumenta a 53,69 en el régimen subsidiado. La mortalidad infantil en el régimen contributivo está en 9,28 por cada 1.000 nacidos vivos y en el régimen subsidiado llega a 12,17 casos por 1.000 nacidos vivos, más dramático es que en los no afiliados llega a 21,64 casos por 1.000 habitantes.

También es preocupante el resultado de sífilis congénita que en 2012 aumentó con respecto a 2011 y que de acuerdo a los datos, hasta el tercer trimestre de 2013 seguirían creciendo. Esto demuestra un problema muy grave en la atención perinatal pues el diagnóstico es  obligatorio y el tratamiento es altamente efectivo. De igual forma, Bogotá Cómo Vamos renueva el llamado de atención que hizo a la administración en el Informe de Calidad de Vida en Bogotá 2012 para que se corrija la disminución en el porcentaje de vacunación de la población y que los niveles estén más cerca de 100% que de 90%.

Finalmente, el estudio de la Universidad de los Andes propone que los indicadores de mortalidad que podrían ser evitables se valoren desde tendencias locales y no distritales y que las metas que se establezcan en los territorios sean tan importantes como las del Distrito, esto quiere decir que si una meta no se cumple en una localidad el Distrito no puede dar un parte positivo al finalizar el año o el Plan de Desarrollo.

El estudio “Seguimiento a los indicadores de mortalidad evitable en Bogotá” fue realizado por el Grupo de Estudios en Salud Pública de la Universidad de los Andes y fue presentado en la “Mesa de seguimiento a los indicadores de salud pública en Bogotá”. Para más información haga click aquí.

*Directora del Programa Bogotá Cómo Vamos?

 

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