La imbecilidad y la estupidez persisten

Por: Javier Contreras.–

No ha acabado el luto en las familias de los jóvenes hinchas de Atlético Nacional y del padre del seguidor de Santa Fé asesinados en Bogotá recientemente y vuelve la barbarie entre seguidores de equipos del fútbol, que dejó el pasado domingo 8 heridos en tres localidades de Bogotá.

Pero no fue sólo ese el episodio que se presentó el domingo pasado, ya que desde las redes sociales se puso en conocimiento el ataque que sufrió el bus en el que se movilizaban los jugadores de Millonarios rumbo al estadio Atanasio Girardot de Medellín para la final de la Copa Postobón.

La imbecilidad y la estupidez persisten vestidas de hinchas del fútbol. Basta ver los vidrios del bus atacado. Fueron utilizados balines y aunque por fortuna ningún jugador, miembro del cuerpo técnico o directivo del equipo azul resultaron lesionados, no puede minimizarse lo que sucedió.

Hasta cuándo va a persistir esta situación? Será que la dirigencia del fútbol va a tomar alguna medida contra los desadaptados? Qué están esperando para tomar decisiones realmente efectivas? Hay algo en marcha por lo que sucedió el pasado domingo? Van a esperar a que se repitan los hechos en Bogotá donde fueron asesinados dos hinchas de Nacional y el padre de un seguidor de Santa Fé para entonces si tomar una decisión?

Y es que no sólo fue el ataque al bus, no hay que olvidar que los jugadores y el cuerpo técnico de Millonarios debieron salir en una tanqueta de la policía ante amenazas. Estamos convirtiendo el fútbol en el peor escenario para compartir con familiares, amigos o simplemente conocidos.

Estamos regresando al pasado al cual habíamos prometido no volver, lleno de dolor y con el que le abrimos la puerta a la imbecilidad y a la estupidez. Es como el pasaje bíblico narra: “como perro que vuelve al vómito, así es el necio que repite su necedad”. Así tal cual se están repitiendo las acciones de los violentos en el fútbol que no valoran la vida y ponen por encima el color de una camiseta.

En el caso del domingo dos hechos más para destacar: uno, el ya mencionado al inicio de esta columna. 8 personas heridas en hechos ocurridos en tres localidades de Bogotá en enfrentamientos entre barristas de Millonarios y Nacional una vez terminó el partido. Y dos, la detención de varios hinchas de Nacional en Medellín tras peleas entre seguidores del equipo verde en medio de la celebración del título de la Copa Postobón.

Hasta cuándo entonces? Cuándo vamos acabar con esta historia que se repite como si no hubiera un pasado reciente doloroso? Por qué ya no es suficiente que personas pierdan la vida? A dónde vamos a llegar? Quién le va a poner freno definitivamente a esta situación?

Lo que se quiere es volver al estadio sin temor y que usar una camiseta no se convierta en la punta de lanza de los desadaptados para herir o asesinar a su contrario en cualquier calle de nuestras ciudades.

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