Optimismo fotográfico por la paz

Por: Ricardo Galán.–

Mucho ruido ha desatado en los medios y las redes sociales la publicación de unas fotografías que muestran a los jefes de las FARC Jesús Santrich, Andrés París y Laura Villa en plan vacacional.

Mucho ruido porque en Colombia no es fácil entender que los negociadores de las Farc disfruten de un rato de sol, cerveza fría, habanos cubanos y buena compañía.

A mi, la verdad, me parece que no deberíamos criticar esas fotografías ni a sus protagonistas. Al contrario, creo que deberíamos mirarlas con el mismo optimismo con que el Gobierno ve el futuro del proceso de paz. Piénselo, si los tipos tienen tiempo para darse esos placeres es porque su tarea de lograr la paz está cumplida o, como dijo Rodrigo Granda al confirmar la autenticidad de las fotos: “tenemos derecho a descansar”.

Estoy de acuerdo con Granda: “es una imagen tranquila, son unos guerrilleros que tienen derecho al descanso y además estamos en una isla, llena de playas, de sol y de mar y los guerrilleros de las FARC vienen trabajando hasta altas horas de la noche. Tienen derecho a un descanso, nadie puede negarlo”

Insisto en que debemos mirar esas fotografías con optimismo porque, ruego a Dios porque así sea, quien quita que estos tipos se acostumbren a la buena vida y decidan firmar la paz con tal de no regresar a la selva, en donde no hay playa, brisa y mar, sino bala y campos minados, guerrilleros muertos de hambre y de envidia. Secuestrados que amenazan con fugarse al primer papayazo. O a la primera traición como ya ocurrió durante la Operación Jaque…

Yo me sumo a los críticos de esas fotos sólo en un aspecto: me parece de quinta que los guerrilleros se suban a un yate en camuflado, con zapatos y bufanda. Entiendo que si soportan el calor y la humedad de la selva en esa facha, altamar les parezca tierra fría. Pero señores, al pueblo que fueres has lo que vieres.

¿Por qué temerle a una buena bronceada? ¿A reducir ese blanco de rana platanera de pecho, brazos y piernas? ¿Por qué privar a sus seguidores de verlos en tanga y bikini?

Ya sé que Cartagena del Chairá, no tiene nada que ver con Cartagena de Indias, pero como se van a mudar de la primera la segunda una vez firmen la paz y los colombianos les perdonemos todas sus fechorías de los últimos 50 años, pues es hora de irse acostumbrando a vestir de acuerdo a la ocasión.

Señores de las Farc, recuerden, puede que la sociedad les perdone los miles de asesinatos, secuestros y atentados terroristas que han cometido en todos estos años, pero jamás les perdonará que pretendan entrar en sandalias y bluyin al Gun Club; sin guayabera de lino al Club Naval o con cachucha y sin corbata al Honorable Congreso de la República que es a donde ustedes finalmente quieren llegar para hacer lo mismo que los senadores que hoy los crucifican en Twitter: nada.

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