El Ojo del Halkón, expresidentes no saben ocupar su lugar

Por: Rudames.–

BOGOTA, 01 de Diciembre ­_RAM_ Es bastante difícil cuando la gente no se madura a tiempo y es así como vemos en esta época que muchos hombres y mujeres a pesar de la edad, siguen siendo inmaduros y actuando como niños, pero lo peor de todo lo podemos ver en el campo político y en especial con lo que tiene que ver con el poder, cuando algunos de nuestros dirigentes se les ha olvidado que en la vida se tiene cuartos de hora, es decir, momentos claves para hacer las cosas y lo que se dejó de hacer, se dejó de hacer.

En Colombia pasa algo que es sui géneris, los ex presidentes quieren seguir gobernando luego de terminado el periodo que les ha correspondido, haciendo pensar que no les alcanzó el tiempo o que se acordaron tarde de lo que tenían que hacer y lo que llama la atención es que demuestran cómo se sienten huérfanos de poder y no dejan gobernar al titular de turno.

Todo lo anterior, para hablar por los que no tienen voz, quienes no tienen la manera de protestar y decir que no están de acuerdo con lo que está pasando en el país y lo que pensé en una oportunidad cuando hice una de mis columnas fue que las pataletas del ex presidente Andrés Pastrana Arango ya habían terminado y que el país se había salvado de volver a escuchar cosas sin sentido y opiniones de quizá hasta el momento del Presidente más malo que haya tenido Colombia en los últimos años.

Con el perdón de muchos de sus amigos, considero que el señor Pastrana es un mal perdedor, hizo el escándalo pero a medias cuando le ganó las elecciones otro que no fue tan buen presidente, Ernesto Samper Pizano, pero como dicen los que saben, las verdades a medias son legítimas mentiras y eso es lo que pasa porque es el momento en que las cosas no cambian con el ex presidente de las grandes caminatas y de los conciertos, cuando pasó sin pena ni gloria por la Alcaldía de la capital colombiana.

Da vergüenza que después de 20 años salga a contar y a atacar, como cualquier candidato de barrio que quiere que con el desprestigio de otros se le elija a la dirección de la Junta de Acción Comunal, pues no tiene sentido lo que hizo con un libro, que no tiene ningún sentido, pues está haciendo denuncias, las que debió de hacer en su momento, para que quienes faltaron a la ley fueran castigados.

Definitivamente este es el país y el mundo de Gabriel García Márquez, en donde los ex presidentes se sienten presidentes en ejercicio y los presidentes se sienten candidatos, y no solo los presidentes, sino los alcaldes de algunas de nuestras capitales, porque no fueron capaces de dar el discurso o de hacer las obras en el momento oportuno.

Viendo el manejo que los medios de comunicación le han dado este fin de semana a la pelea de Andrés Pastrana con el partido liberal, da pena, porque de verdad la mala imagen que se le está dando al país es bastante grande y se nota quienes están de un lado y del otro, cosa que no está bien para los periodistas, que deben de informar y que deben de dejar estos menesteres a quienes opinan sobre los temas nacionales.

No estoy de acuerdo que el ex presidente Cesar Gaviria y el ex candidato presidencial Horacio Serpa Uribe se hubieran bajado tanto para decirse cosas ante los micrófonos, ante una opinión púbica que lo que quiere oír es propuestas para la solución de sus problemas y no peleas callejeras al más bajo nivel.

Los calificativos están mal de parte y parte, y no sabemos que es lo que se propone el ex mandatario conservador quien creo que perdió el tiempo escribiendo su libro, porque no tenía nada de memoria positiva para dejar a las futuras generaciones, por el solo hecho de no haber logrado una meta positiva en su labor como Jefe de Estado.

Esto hace que la gente ya no le crea a sus dirigentes, que con esos enfrentamientos lo que hacen es perder respeto y cada día los partidos tradicionales van perdiendo más fuerza y es cuando aparece el fenómeno fuerte de la intención de voto por el voto en blanco, como se ve y se presume que pasará en los próximos comicios electorales.

La gente ya no traga entero, quieren que no se les hagan promesas, sino ver las cosas hechas, esperan que haya salud, educación, y un trabajo estable y ante todo que se les presenten las cosas como son y no maquilladas en ningún campo.

Volviendo a lo que sucede con los ex presidentes, llama la atención que estos no sepan ocupar el puesto que les corresponde, que es el del buen retiro, lo que no quiere decir que no sean valiosos sus consejos, pero una cosa es orientar y otra cosa es mandar, que es lo que hacen el 90% de nuestros ex mandatarios.

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