Exparamilitares y exguerrilleros sí pueden sentarse a conversar

  • Investigación de la Universidad del Rosario, en conjunto con un equipo colombo-europeo con sede en la Universidad de Berna.

 

Bogotá, diciembre de 2013. — 385 excombatientes de la guerrilla y de las autodefensas, enemigos por tradición, se sentaron a dialogar sobre sus ideas y percepciones acerca del futuro del conflicto armado en el país.

Los resultados de este ejercicio de investigación advierten que sí es posible que antiguos enemigos se encuentren a discutir sobre temas políticos en un ambiente de respeto, tolerancia y argumentación.

El estudio hace parte de un proyecto de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del  Rosario, en conjunto con un equipo colombo-europeo con sede en la Universidad de Berna, Austria.

Aunque más del 60% de los excombatientes de la guerrilla y de los paramilitares se involucraron activamente en un intercambio de argumentos, la investigación demostró que conseguir un consenso entre las ideas divergentes de ambas partes es algo complicado de lograr y que el pluralismo es un valor político aún escaso.

Validez de los argumentos

Del total de las intervenciones, solo un 2% fueron interrumpidas por otro interlocutor. Asimismo, únicamente el 3% de los participantes usó un lenguaje irrespetuoso o aludió de esa forma a las opiniones de los demás.

Juan Esteban Ugarriza, investigador del proyecto y profesor de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, comentó que el lenguaje empleado tampoco fue explícitamente respetuoso, generándose un ambiente de interacción cauta, posiblemente a causa de los niveles de desconfianza naturales entre las partes.

La constante fue una moderación de las palabras o del tono para permitir que el debate fluyera, lo cual evidencia que los participantes pueden demostrar comportamientos altamente deliberativos bajo las condiciones apropiadas, agregó.

El estudio demostró que existe una predisposición claramente egoísta en las alocuciones de los participantes y que solo una minoría de las propuestas estaba orientada a la satisfacción del bien común. Únicamente el 28% de las intervenciones se refirieron al bien común por encima del propio.

Pese a que el 16% reconoció la validez de los argumentos de los otros, ningún excombatiente modificó su opinión durante las discusiones, dijo Ugarriza.

Reformas políticas y sociales

Las diferencias ideológicas se evidenciaron durante el debate. Datos cuantitativos de encuesta, así como intervenciones de los participantes de las mesas de discusión, reflejaron una tendencia entre los exguerrilleros hacia el apoyo a ideas socialistas y entre los exparamilitares de rechazo a ellas. A pesar de ello, ambas facciones coincidieron en algunos casos en propuestas de reforma al Estado.

No obstante, muchos temas claves para su reintegración a la vida civil fueron expuestos por las partes, mostrando en este campo más similitudes que diferencias.

Entre las preocupaciones más citadas se encuentran el empleo, la vivienda, la educación, la seguridad, la participación en temas públicos y de su ruta de reintegración, ayudas financieras, la discriminación por parte de la ciudadanía y la resolución de su situación jurídica, indicó el investigador.

Según el estudio, hay interés entre los excombatientes de insertarse en escenarios de democracia participativa, a la par de su reintegración social y económica, por lo que resulta prioritario ofrecer de manera más clara espacios de reintegración política ciudadana.

El trabajo pendiente, bajo este panorama, es la promoción de espacios de participación y debate democrático para quienes vienen de los grupos armados, las víctimas y las comunidades. En tanto, el reconocimiento y la validación mutua serán claves para la paz y el postconflicto en Colombia.

 

  Share: