El laberinto

Por: Andrés Felipe Castañeda.—

Bogotá se encuentra en un limbo jurídico, el más grande de su historia, por cuenta de la destitución e inhabilidad por 15 años del alcalde Gustavo Petro por parte de la Procuraduría General de la Nación como consecuencia de la implementación –acelerada y quizás mal planeada- del sistema de recolección de basuras de la ciudad en diciembre de 2012. Momentáneamente el fallo se encuentra suspendido mientras el Tribunal Superior de Cundinamarca define los aspectos de fondo de una de las tutelas interpuestas por uno de los partidarios del alcalde.

Que la situación se haya politizado es apenas natural: la destitución de Gustavo Petro es indudablemente una de las noticias políticas más importantes de las últimas dos décadas en Colombia.

En este momento, el futuro de Bogotá se mueve en esos dos ámbitos: el jurídico y el político.

La semana anterior pasó casi inadvertida una noticia publicada por el portal VerdadAbierta.com según la cuál reactivarían la investigación al contratista antioqueño William Vélez por presuntos vínculos con paramilitares. Desde hace cinco años, en la Fiscalía General de la Nación cursa una investigación preliminar contra el señor Vélez por los memorandos encontrados en el computador de Alias ‘Jorge 40’ en los que se menciona al empresario. Un fiscal de terrorismo de la Unidad de Parapolítica debe decidir si se abre una nueva investigación o si por el contrario se suma a la existente.

Es de amplio conocimiento que precisamente William Vélez es quien más vio afectados sus intereses al entrar en operación la nueva empresa pública de aseo de Bogotá, pues pasó de percibir 60 mil millones de pesos entre enero de 2011 y agosto de 2012 (lo cual representa más de 4 mil millones de pesos al mes) a recibir una retribución fija de 3.700 millones de pesos mensuales entre agosto de 2012 y abril de 2013, es decir, 29.600 millones durante 8 meses, según un informe de Las2orillas.co. Cuando la empresa pública Aguas Bogotá entró en funcionamiento, ATESA –Aseo Técnico de la Sabana-, de propiedad de William Vélez, perdió las concesiones que le reportaban millonarias ganancias.

Pero hay, a mi juicio, un cabo suelto. Esta semana, Human Rights Wath presentó el “Informe Mundial 2014: Colombia”. En uno de los apartes, la ONG de defensa de los Derechos Humanos expresa su preocupación porque en casos de parapolítica “La Procuraduría exoneró de cargos disciplinarios a varios ex legisladores cuya responsabilidad penal por esta colaboración había sido establecida anteriormente.” 

No puedo afirmar que exista una relación, por lo menos directa, entre el fallo de la Procuraduría y los intereses de William Vélez, pero no deja de resultar inquietante que uno de los argumentos para tomar la decisión por parte del Ministerio Público es que con la creación de una empresa pública para la prestación del servicio de aseo en Bogotá, el alcalde Gustavo Petro afectó la “libre competencia”, cuando el señor Vélez fue el principal afectado por la decisión y este se encuentra vinculado a una investigación por nexos con paramilitares, conducta con la que el procurador Alejandro Ordóñez ha sido mucho más benevolente en otros casos.

Si el Procurador emitió un fallo político en contra del alcalde –a mí me lo parece- ha logrado hábilmente tejer una telaraña jurídica para blindarse a sí mismo de los posibles efectos a futuro. Pese a que el procurador Alejandro Ordóñez ha pedido respeto por las instituciones, ha dicho desconocer la suspensión temporal de su fallo por parte del Tribunal Superior de Cundinamarca.

En todo caso, si el fallo de la Procuraduría queda en firme, Bogotá va a tener 4 alcaldes en menos de un año y las consecuencias políticas, administrativas así como de ejecución de un plan de gobierno, van a ser mucho más graves para la ciudad que los tres días en que se implementó fallidamente el nuevo esquema de aseo. Lo más grave es que Alejandro Ordóñez no va a responder política ni jurídicamente por lo que suceda en Bogotá en los próximos meses y nadie se atreverá a juzgarlo, por físico miedo. Mientras tanto, por culpa del Procurador, Bogotá está en el laberinto.

 

@acastanedamunoz
Links relacionados

http://www.verdadabierta.com/negocios-ilegales/otros-negocios-criminales/4518-las-razones-por-las-que-la-fiscalia-investiga-a-william-velez

http://www.las2orillas.co/que-paso-con-las-4-empresarios-duenos-del-negocio-de-las-basuras-gustavo-petro-destrono-en-diciembre-pasado/

http://www.hrw.org/es/world-report/2014/country-chapters/122015

 

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