Ya llega el traductor de ladridos

Este año podría salir al mercado un dispositivo con el que un perro podrá, en primera instancia, “hablar” en inglés.

La película Up (Una aventura de altura) hizo lo que acostumbra hacer la ficción: adelantarnos el próximo avance de la ciencia.

No es una casa voladora, pero es un invento que suena igual de descabellado: se trata de un traductor de ladridos, similar al que Doug, personaje canino de la película animada de Pixar, utilizaba para comunicarse con sus amigos humanos.

El dispositivo se llama No More Woof (No más ladridos) y sus creadores son los miembros de la Sociedad Nórdica de Invención y Descubrimiento. El producto está en etapa de desarrollo, se espera que este mismo año salga al mercado.

La Sociedad Nórdica de Invención y Descubrimiento indicó en estos sitios que el artículo analiza los procesos de pensamiento de los animales y los convierte al lenguaje humano, en principio en idioma inglés.

Sus creadores esperan, sin embargo, tenerlo disponible en el mercado en versiones en mandarín, francés y español, y prevén ofrecer la facilidad de escoger un dispositivo con un tono de voz que vaya acorde con la “personalidad” y raza del perro.

Para desarrollar “No More Woof”, el cual es una especie de auricular que se le coloca al can, los inventores combinaron tres tipos de tecnología: la electroencefalografía, la microcomputación y un software especial que permitirá detectar las ondas cerebrales de los perros y traducirlas en pensamientos.

Gran mercado

La producción de No More Woof se da en el marco de un mercado cada vez más abierto a productos destinados a las mascotas.

A inicios del año pasado, salió al aire en Estados Unidos DogTV  , el primer canal de televisión con programación dedicada única y exclusivamente a las mascotas caninas. La finalidad de esta iniciativa es brindar compañía a los animales de compañía, que cada vez pasan más tiempo solos en casa mientras sus atareados dueños trabajan.

DogTV transmite programa en colores rojo y verde, ya que los perros no distinguen el amarillo y el azul. Asimismo, la música y las frecuencias se adaptan a los sonidos que resultan agradables para el oído de los canes.

Vía: elmundoalinstante.com

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